LA SANTA MISA EXPLICADA

RITOS INICIALES

Son ritos introductorios a la celebración y nos preparan para escuchar la palabra y celebrar la eucaristía.

Comprende: Entrada – Señal de la cruz – Saludo – Acto penitencial – Gloria – Oración colecta.

PROCESIÓN DE ENTRADA

Llegamos al templo y nos disponemos para celebrar el misterio más grande de nuestra fe. Acompañamos la procesión de entrada cantando con alegría.

SALUDO INICIAL

Después de besar el altar y hacer la señal de la cruz, el sacerdote saluda a la asamblea.

ACTO PENITENCIAL

Pedimos humildemente perdón al Señor por todas nuestras faltas.

GLORIA

Alabamos a Dios, reconociendo su santidad, al mismo tiempo que nuestra necesidad de Él.

ORACIÓN / COLECTA

Es la oración que el sacerdote, en nombre de toda la asamblea, hace al Padre. En ella recoge todas las intenciones de la comunidad.

LITURGIA DE LA PALABRA

Escuchamos a Dios, que se nos da como alimento en su Palabra, y respondemos cantando, meditando y rezando. Primera Lectura – Salmo Responsorial – Segunda Lectura – Aleluya – Evangelio – Homilía – Credo – Oración universal.

PRIMERA LECTURA

En el Antiguo Testamento, Dios nos habla a través de la historia del pueblo de Israel y de sus profetas.

SALMO

Meditamos rezando o cantando un salmo.

SEGUNDA LECTURA

En el Nuevo Testamento, Dios nos habla a través de los apóstoles.

EVANGELIO

El canto del Aleluya nos dispone a escuchar la proclamación del misterio de Cristo. Al finalizar aclamamos diciendo: “Gloria a ti, Señor Jesús”.

HOMILÍA

El celebrante nos explica la Palabra de Dios.

CREDO

Después de escuchar la Palabra de Dios, confesamos nuestra fe.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Rezamos unos por otros pidiendo por las necesidades de todos.

LITURGIA DE LA EUCARISTÍA I

.Tiene tres partes: Rito de las ofrendas, Gran Plegaria Eucarística (es el núcleo de toda la celebración, es una plegaria de acción de gracias en la que actualizamos la muerte y resurrección de Jesús) y Rito de comunión.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Presentamos el pan y el vino que se transformarán en el cuerpo y la sangre de Cristo. Realizamos la colecta en favor de toda la Iglesia. Oramos sobre las ofrendas.

PREFACIO

Es una oración de acción de gracias y alabanza a Dios, al tres veces santo.

EPÍCLESIS

El celebrante extiende sus manos sobre el pan y el vino e invoca al Espíritu Santo, para que por su acción los transforme en el cuerpo y la sangre de Jesús.

CONSAGRACIÓN

El sacerdote hace “memoria” de la última cena, pronunciando las mismas palabras de Jesús. El pan y el vino se transforman en el cuerpo y en la sangre de Jesús.

ACLAMACIÓN

Aclamamos el misterio central de nuestra fe.

INTERCESIÓN

Ofrecemos este sacrificio de Jesús en comunión con toda la Iglesia. Pedimos por el Papa, por los obispos, por todos los difuntos y por todos nosotros.

DOXOLOGÍA

El sacerdote ofrece al Padre el cuerpo y la sangre de Jesús, por Cristo, con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo. Todos respondemos: “Amén”.

PADRENUESTRO

Preparándonos para comulgar, rezamos al Padre como Jesús nos enseñó.

COMUNIÓN

Llenos de alegría nos acercamos a recibir a Jesús, pan de vida. Antes de comulgar hacemos un acto de humildad y de fe.

ORACIÓN

Damos gracias a Jesús por haberlo recibido, y le pedimos que nos ayude a vivir en comunión.
RITOS DE DESPEDIDA

Son ritos que concluyen la celebración.

BENDICIÓN

Recibimos la bendición del sacerdote.

DESPEDIDA Y ENVÍO

Alimentados con el pan de la Palabra y de la Eucaristía, volvemos a nuestras actividades, a vivir lo que celebramos, llevando a Jesús en nuestros corazones.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE LA SANTA MISA

¿Por qué la Misa es los Domingos?

Jesús resucitó el primer día de la semana, al día siguiente del sabbat (sábado). Por eso los cristianos nos reunimos ese día con Jesús.Con el tiempo llegó a llamarse el día del Señor, en latín “dies dominicus”. De ahí viene nuestra palabra domingo.

¿Por qué es necesario que haya un sacerdote para la celebración de la Misa?

Porque él ha recibido la misión de hacer presente a Jesús en la reunión de los cristianos. Él preside la celebración de la Cena del Señor, en nombre de Jesucristo.

¿Por qué se hace una colecta?

Los cristianos colaboramos con los gastos del templo y ayudamos a los necesitados.

¿Por qué algunas personas no comulgan?

Antes de comulgar por primera vez, los niños y los adultos bautizados reciben una preparación que les ayuda a creer firmemente en la presencia real de Jesús en el pan y el vino consagrados. Si no han recibido esa preparación, no van a entender lo que están haciendo. (También cuando se está en pecado mortal no se puede comulgar).

¿Qué Significa?

ALELUYA: Esta palabra hebrea significa: “que viva Dios, hay que darle gracias y alabarlo”. AMÉN: La palabra la hemos heredado, sin traducirla, del hebreo, y significa “firme, seguro, estable, válido”. Por eso se convirtió ya en el Antiguo Testamento en la aclamación con la que alguien, sobre todo la comunidad manifestaba su asentimiento y aceptación de lo que se ha dicho o propuesto. Con esta palabra se acaban las oraciones, bendiciones, promesas, alianzas. Simbólicamente se llama al mismo Dios “Dios del Amén” (Is 65,16), y en el Nuevo Testamento se afirma de Cristo Jesús que es tanto el Amén de Dios a la humanidad como el de la humanidad a Dios: “en Cristo sólo ha habido si: todas las promesa hechas por Dios han tenido su sí en él, y por eso decimos por él amén a la gloria de Dios” (2 Co 1, 19-20). Al mismo Cristo se le define como “el Amén”:”Así habla el Amén, el testigo fiel y veraz” (Apoc 3, 14).Desde siempre se ha pronunciado el Amén en la liturgia cristiana, por ejemplo después de las oraciones. Como decía san Agustín, “el amén de ustedes es su firma (suscriptio), su asentamiento (consensio) y su compromiso (adstipulatio)” (Sermón contra los pelagianos, 3).
Hay dos momentos en que el Amén tiene particular sentido. Ante todo como conclusión de la Plegaria eucarística. La comunidad subraya diciendo, o mejor, cantando, el Amén a lo que el que preside ha proclamado en su nombre. También en la comunión, cuando el ministro dice “El Cuerpo de Cristo” o “La Sangre de Cristo”, el que recibe la comunión contesta “Amén”, reafirmando así su profesión de fe en este momento privilegiado.ANTIFONA, ANTIFONARIO: Viene de la palabra griega “antifoné”, sonido o canto contrario; designaba al principio un estilo de salmodia en el que dos coros alternan en su rezo o canto, estilo llamado por tanto “antifónico”.Luego se ha llamado antífona a otras realidades. En la Eucaristía los cantos de entrada, ofertorio y comunión se llaman también en el Misal “antífonas”. Lo mismo sucede en Completas con el canto mariano final.Pero sobre todo se da este nombre a las breves frases que se dicen o cantan antes y después del Salmo, en el Oficio divino. A veces estas frases están tomadas del mismo Salmo (destacando así una idea más oportuna para el tiempo o la fiesta), otras veces son pensamientos bíblicos o del mismo evangelio (que así dan color cristiano al rezo del Salmo), mientras que otras son frases que se aluden a la teología de la fiesta o a las características del santo que se celebra.En la oración de la comunidad cristiana estas antífonas han gozado siempre de aprecio, sobre todo cuando se cantan, y han mostrado una eficacia notable para hacer más viva la participación del pueblo en el rezo de los Salmos. “Las antífonas ayudan a poner de manifiesto el género literario del Salmo, lo transforman en oración personal, iluminan mejor alguna frase digna de atención y que pudiera pasar inadvertida, proporcionan a un determinado Salmo cierta tonalidad peculiar según las diversas circunstancias; más aun, siempre que se excluyan acomodaciones chocantes, contribuyen en gran medida a poner de manifiesto la interpretación tipológica o festiva, y pueden hacer agradable y variada la recitación de Salmos” (IGLH 113).

ANTIGUO TESTAMENTO: Una de las novedades más significativas de la nueva liturgia postconciliar ha sido el lugar mucho más significativo que se le ha dado a la proclamación del Antiguo Testamento.En el ciclo ferial de la Eucaristía (de dos años) y en el Leccionario (sobre todo el bienal) del oficio de Lecturas, se incluyen largas selecciones del mismo en lectura (semi) continuada. También las primeras lecturas de la Eucaristía dominical se toman del Antiguo Testamento, excepto en la Cincuentena Pascual. En el caso de los domingos el Antiguo Testamento se “compone armónicamente con el evangelio” (OLM 67), mientras que en la lectura continuada de las ferias y en el oficio de Lecturas se seleccionan sus libros por si mismos, para seguir con ellos la dinámica de la historia de la Salvación. Así se ayuda a entender el misterio de la salvación en Cristo también en su perspectiva de Historia, que abarca en un único movimiento la preparación del laurel y el tiempo de la Iglesia, centrados ambos en el acontecimiento de Cristo. “En la liturgia la Iglesia sigue fielmente el mismo sistema que usó Cristo en la lectura e interpretación de las Sagradas Escrituras, puesto que él exhorta a profundizar el conjunto de las Escrituras partiendo del hoy de su acontecimiento personal” (OLM 3; Cf Lc 4, 16-21; 24, 5-35.44-49). Con la distribución de las lecturas pensada para los domingos (Antiguo Testamento, Nuevo Testamento y Evangelio) “se pone de relieve la unidad de ambos Testamentos y de la Historia de la Salvación, cuyo centro es Cristo contemplado en su Misterio Pascual” (OLM 66).El Antiguo Testamento nos ayuda a entender el Nuevo Testamento. Las categorías de la salvación en Cristo están tomadas de la herencia de Israel: Pascua, memorial, Mesías, profetas, el Siervo.Como decía san Agustín, en el Antiguo Testamento está latente (“latet”) ya el Nuevo, y en el Nuevo se hace patente (“patet”) el Antiguo (Cf DV 16 y OLM 5). Esto vale para entender el misterio de Cristo y también para lección de nuestra vida cristiana. La historia de Israel y la nuestra son continuación de una misma actuación salvadora de Dios, aunque con la esencial evolución de haberse cumplido en Cristo el tiempo de la plenitud.AÑO LITÚRGICO: Se llama “Año Litúrgico” o “Año Cristiano” a la especial organización del año como celebración progresiva del misterio de Cristo: “La Iglesia considera deber suyo celebrar con un sagrado recuerdo, en días determinados a través del año, la obra salvífica de su divino Esposo…En el círculo del año desarrolla todo el misterio de Cristo, desde la Encarnación y la navidad hasta la Ascención y Pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Señor” (SC 102).El comienzo y el ritmo de este Año Litúrgico es distinto al año civil, o del escolar, o del comercial. Comienza ahora en el primer domingo de Adviento, en la liturgia romana. En el pasado ha habido épocas y familias litúrgicas que más bien lo iniciaban en primavera o en otoño.ATRIO: El atrio, del latín “atrium”, indica el pórtico o espacio previo, a veces rodeado de columnas, de los edificios, sobre todo los palacios y las basílicas. Equivale al griego “narthex”. En los textos del Antiguo Testamento resuena con frecuencia la alusión a los atrios del Templo de Jerusalén: “Entren en sus atrios trayéndole ofrendas, póstrense ante el Señor en el atrio sagrado” (Sal 95, 8-9).A veces el atrio equivale al templo mismo, en sentido simbólico: “Vale más un día en tus atrios que mil en mi casa” (Sal 83, 11). Litúrgicamente puede tener un buen sentido pastoral el que haya un espacio intermedio entre la calle y la iglesia, una cierta separación pedagógica, que de algún modo “defienda” el espacio interior como espacio de silencio y oración, y a la vez sea lugar de reunión, saludo o despedida, antes y después de la celebraciónBENEDICTUS: El “Benedictus” es un cántico que Lucas pone en labios de Zacarías, padre de Juan Bautista, y que nosotros cantamos cada día en Laudes. El Benedictus, como el Magnificat, “expresa la alabanza y acción de gracias por la obra de la salvación” (IGLH 50). Está lleno de citas, explícitas o implícitas, del Antiguo Testamento, anunciando que Dios cumple ahora, con el Mesías, lo prometido, “según lo había predicho por boca de sus santos profetas”, “realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres”. Ahora, con la plenitud de Cristo, “ha visitado y redimido a su pueblo”, dándole “la salvación que nos libra de nuestros enemigos”

.BIBLIA: Es el libro sagrado de los cristianos. El Antiguo Testamento narra la Alianza que Dios hizo con el pueblo judío antes de Jesús. El Nuevo Testamento narra la Nueva Alianza que Dios hizo con todos los hombres por medio de su Hijo Jesucristo.BREVIARIO: Breviario (del latín “brevarium”) quiere decir resumen, abreviación. Tertuliano llama al Padrenuestro “brevarium totius Evangelii”, “resumen de todo el Evangelio” (Ora. I). Se ha llamado así sobre todo al volumen o volúmenes en que a partir del siglo XII se fue concentrando todo el Oficio Divino. Hubo ya desde el siglo X una tendencia a refundir en volúmenes únicos los libros litúrgicos que antes estaban separados, pero que así podían facilitar el rezo (lecturas, oraciones, salmos, antífonas e himnos, etc.). El Breviario completo sólo aparece a principios del siglo XIII, para uso de la Curia romana bajo el pontificado de Inocencio III, y fue difundido en seguida sobre todo por los franciscanos, que así, con un volumen más manual, sin musicalización y con lecturas más breves, podían rezar mejor desde su característica de vida itinerante. El Breviario se adaptaba más a lo que poco a poco iba a ser el modo más frecuente de rezo, el personal, abandonado así el rezo comunitario en coro.CATÓLICA: En griego, esta palabra significa “universal”: la Iglesia está abierta a todos los habitantes del universo.

CAMPANAS: Es muy antiguo el uso de objetos metálicos para señalar con su sonido la fiesta o la convocatoria de la comunidad. Desde el sencillo “gong” hasta la técnica evolucionada de los fundidores de campanas o los campanarios eléctricos actuales, las campanas y las campanillas se han utilizado expresivamente en la vida social y en el culto. Son instrumentos de metal, en forma de copa invertida, con un badajo libre. Cuando los cristianos pudieron construir iglesias, a partir del siglo IV, pronto se habla de torres y campanarios adosados a las iglesias, con campanas que se convertirán rápidamente en un elemento muy expresivo para señalar las fiestas y los ritmos de la celebración cristiana. También dentro de la celebración se utilizaron las campanillas, a partir del siglo XIII, ahora bastante menos necesarias (IGMR 109 deja libre su uso) porque ya la celebración la seguimos más fácilmente, a no ser que se quieran hacer servir, no tanto para avisar de un momento -por ejemplo, la consagración- sino para darle simbólicamente realce festivo, como en el Gloria de la Vigilia Pascual.Los nombres latinos de “signum” o “tintinnabulum” se convierten más tarde, hacia el siglo VI, en el de “vasa campana”, seguramente porque las primeras fundiciones derivan de la región italiana de Campania. Las campanas del campanario convocan a la comunidad cristiana, señalan las horas de la celebración (la Misa mayor), de oración (el Angelus o la oración comunitaria de un monasterio), diversos momentos de dolor (la agonía o la defunción) o de alegría (la entrada del nuevo obispo o párroco) y sobre todo con su repique gozoso anuncian las fiestas. Y así se convierten en un “signo hecho sonido” de la identidad de la comunidad cristiana, evangelizador de la Buena Noticia de Cristo en medio de una sociedad que puede estar destruida. Como también el mismo campanario, con su silueta estilizada, se convierte en símbolo de la dirección trascendente que debería tener nuestra vida.CANON: La palabra viene del griego “kanon”, que indica regla, medida, norma. Se aplica a muchas realidades; los canones de la convivencia o del arte, los canones del Código de Derecho, los libros “canónicos” (los que la iglesia admite como revelados), las horas “canónicas” del Oficio Divino, la “canonización” de los santos, etc.En liturgia se ha aplicado a la oración central de la Eucaristía. En latín se llamó “canon actionis”, en el sentido de “norma con que se desarrolla la acción” Sacramentario Gelasiano) o “canon Missae” (Sacramentario Gregoriano). Pero ha tenido otros nombres: anáfora, prex, y ahora sobre todo “Plegaria Eucarística”, que expresa mejor su contenido.

CÁNTICO: Se llama cánticos en la Liturgia de las Horas a los cantos de la Biblia, a modo de himnos, pero que no son salmos. Se emplean en varias horas de la alabanza de las Horas. En Laudes, entre los salmos primero y tercero se intercala, en segundo lugar, un cántico del Antiguo Testamento (Daniel, Judit, Tobías, y sobre todo Isaías), uno para cada uno de los días durante cuatro semanas. En Vísperas, después de los dos primeros salmos, se añade -y ha sido novedad en esta última reforma- un cántico del Nuevo Testamento (Efesios, Filipenses, y sobre todo Apocalipsis), una serie de siete que se repiten cada semana, más uno de la carta de Pedro para los domingos de Cuaresma.También son cánticos los tres cantos del evangelio que se incluyen cada día en la alabanza de las Horas. El Benedictus, el Magnificat y el Nunc dimittis, los tres tomados del evangelio de Lucas, y que son tratados en su rezo con los mismos honores que la proclamación del evangelio en la Eucaristía. También se utilizan los cánticos para las Vigilias prolongadas (Cf IGLH 73).CANTO: El canto (del latín “cantus, cantare”) es uno de los elementos más importantes de la oración litúrgica. Su motivación y su especificación se encuentra sobre todo en dos documentos: la instrucción “Musicam sacram”, de 1967, y la introducción a la Liturgia de las Horas (1971: IGLH 267-84). El canto expresa y realiza nuestras actitudes interiores. Tanto en la vida social como en la cúltico-religiosa, el canto no sólo expresa sino que en algún modo realiza los sentimientos interiores de alabanza, adoración, alegría, dolor, súplica. “No ha de ser considerado el canto como un cierto ornato que se añade a la oración, como algo extrínseco, sino más bien como algo que dimana de lo profundo del espíritu del que ora y alaba a Dios” (IGLH 270).El canto hace comunidad, al expresar más validamente el carácter comunitario de la celebración, igual que sucede en la vida familiar y social como en la litúrgica.El canto hace fiesta, crea clima más solemne y digno en la oración: “nada más festivo y más grato en las celebraciones sagradas que una asamblea que toda entera, exprese su fe y su piedad por el canto” (MS 16).El canto es una señal de euforia. El canto tiene en la liturgia una función “ministerial”: no es como en un concierto, que se canta por el canto en sí y su placer estético y artístico. Aquí el canto ayuda a que la comunidad entre más en sintonía con el misterio que celebra. A la vez que crea un clima de unión comunitaria y festiva, ayuda pedagógicamente a expresar nuestra participación en lo más profundo de la celebración.Así el canto se convierte de verdad en “sacramento”, tanto de lo que nosotros sentimos y queremos decir a Dios, como de la gracia salvadora que nos viene de él.CENA DEL SEÑOR: Del latín “coena o caena” (del griego “koiné”, común, comida en común). Es el nombre que, junto al de “fracción el Pan”, le da por ejemplo san Pablo en 1 Cor 11,20 a lo que luego se llamó “Eucaristía” o “Misa” (“kyriakon deipnon”, cena señorial, del Señor Jesús). Es también el nombre que le da el Misal actual: “Misa o Cena del Señor” (IGMR 2 y 7).El Jueves Santo la Eucaristía con que se da inicio al Triduo Pascual es la “Misa in Coena Domini”, porque es la que más entrañablemente recuerda la institución de este sacramento por Jesús en su última cena, adelantando así sacramentalmente su entrega de la Cruz.CEREMONIA: Del latín “caerimonia o caermonia”. Se llama así a un rito, tanto en el contexto social como en el religioso, que se realiza en honor de alguien o de algo, con un tono de solemnidad ritual, más bien público y reglamentado.En todas las liturgias se habla de ceremonias: desde las del Templo de Jerusalén y las religiones paganas hasta la celebración cristiana.
La expresión se entiende popularmente más bien referida a la forma exterior de rito y a su exactitud formal. Pero eso no debe prejuzgar la profundidad de su estilo, que abarca tanto la fenomenología externa como la realidad invisible que sucede. Es lo que quiere transmitir el Ceremonial de Obispos: “Las sagradas celebraciones que preside el obispo manifiestan el misterio de la Iglesia, en el cual está presente Cristo; no son, por lo tanto una mera suntuosidad de ceremonias” (n. 12).Seguimos llamando “maestro de ceremonias” al que, en colaboración con el presidente y los otros ministros, prepara y dirige la celebración (Cf IGMR 69, y sobre todo CE 34-36).

CREDO: Es una palabra latina que significa “creo”. Con este nombre se designa la fórmula que expresa nuestra fe de cristianos.

CORDERO DE DIOS: En los tiempos del Antiguo Testamento, los creyentes ofrecían corderos a Dios. A Jesús se le llama Cordero de Dios porque Él ofrece su vida a Dios.

COMUNIÓN DE LOS ENFERMOS: Algunos miembros de la comunidad cristiana, nombrados para ello pueden llevar la Eucaristía a domicilio a los enfermos. El sacerdote les confía la Hostia Sagrada en una pequeña cajita llamada “portahostias” y les encarga decirle al enfermo que todos oran por él.CONCELEBRACIÓN: Se llama concelebración al hecho de que varios sacerdotes celebran juntos la misma Eucaristía, presididos por el celebrante principal, en contraste con lo que hasta el 1965 era uso corriente: las Misas individuales en los varios altares. Se puede llamar así a toda clase de celebración, por ejemplo de la Liturgia de las Horas, pero se suele reservar a la de la Eucaristía. El Concilio (SC 57) decidió restaurar o ampliar el rito de la concelebración a muchos más casos de los que antes se habían conservado de los siglos anteriores. De tal modo que ahora es ya un uso corriente cuando son varios los sacerdotes presentes. La regulación de este rito está en su propio ritual, el “Ritus servandus in Concelebratione Missae”, promulgado por primera vez en 1965 (Cf IGMR 153-208).No son fáciles de interpretar los testimonios antiguos de la concelebración tanto en la iglesia latina como en la oriental. La forma de realizarla no era la actual, porque ahora –tal vez como efecto de la espiritualidad marcadamente ministerial e individual de los sacerdotes en los últimos siglos– se ha instaurado una celebración en la que no sólo el sacerdote principal sino también los otros dicen algunas partes de la Plegaria Eucarística. En los primeros siglos era el obispo o sacerdote principal el único que asumía el papel presidencial, subrayando así más su ministerio de signo visible y sacramental de Cristo. La decisión no se ha tomado después del Concilio, sino ya antes, con Pío XII en 1957,en una respuesta del Santo Oficio.Si se ha decidido restaurar la concelebración eucarística, no ha sido precisamente porque así se resuelve el inconveniente de la pluralidad de Misas, ni para dar solemnidad a una fiesta, sino por motivos teológico-espirituales.La concelebración expresa mejor la unidad del sacerdocio: “son muchos los sacerdotes que celebran Misa: sin embargo cada uno no es más que un ministro de Cristo, que, por medio suyo, ejerce su sacerdocio” (Euch. Myst. 47; Cír PO 7). Pone también de relieve la unidad del sacrificio eucarístico: “puesto que todas las Misas reactualizan el único sacrificio de Cristo”, “varios sacerdotes a la vez, con una sola voluntad ofrecen, realizan y al mismo participan en uno solo sacrificio por medio de un solo acto sacramental” (ibid). Y finalmente este modo de celebración pone de relieve la unidad del Pueblo de Dios: “pues toda Misa, en cuanto celebración del sacramento con que continuamente vive y crece la Iglesia… es acción de todo el pueblo santo de Dios, que actúa según un orden jerárquico” (ibid). La concelebración se aconseja de modo particular en ocasiones en que tiene más significación eclesial: la Misa crismal, las ordenaciones, los sínodos, la dedicación de las iglesias, y en general todas las celebraciones presididas por el obispo. CONFESIÓN: La palabra “confesión” viene del latín “confiteri”, que a su vez proviene de “fateri” y “fari”, hablar. En griego responde sobre todo a “exomológesis”. Significa declarar, reconocer, admitir, confesar.Se puede referir a Dios (confesar la grandeza de Dios), a Cristo (dar testimonio, confesar a Cristo ante los hombres; Cf Rom 10, 10), a la fe verdadera (confesión de fe, el símbolo del Credo). Preferentemente se usa en relación a los propios pecados: reconocer y acusar el pecado ante Dios (Salmo 32, 5; 51, 5). A veces forma parte de la Eucaristía: el Misal llama “confesión general” al acto penitencial con que se inicia la Misa (IGMR 29).Pero sobre todo se llama confesión a la acusación de los pecados ante el ministro de la Iglesia en el sacramento de la Reconciliación penitencial. Es uno de los “actos del penitente” en este sacramento, junto al dolor interior, el propósito y las obras de conversión. La confesión puede empezar, si se quiere, con el “yo confieso” (Ritual 18). Tal vez es el acto más característico en la sensibilidad del pueblo cristiano, de tal modo que durante siglos al sacramento se le ha llamado “confesión, ir a confesarte”, tomando una parte por el todo.El “Ritual de la Penitencia” (1974) y más tarde la instrucción de los obispos españoles “Dejaos reconciliar con Dios” (1989) motivan bien, dentro del proceso penitencial, el aspecto de la confesión: una parte necesaria del camino normal de la reconciliación por parte del penitente, que, como signo de su conversión interior, reconoce su falta ante el ministro eclesial y escucha de él la absolución es nombre de Dios y de la Iglesia. La confesión individual, complementada por la absolución, es el único modo ordinario mediante la cual los fieles que han pecado gravemente pueden reconciliarse con Dios y con la Iglesia, tanto cuando se acercan al sacramento en su forma individual como cuando lo celebran comunitariamente.Incluso en la tercera forma, cuando no pueden realizarse la confesión individual ni darse la absolución a cada uno personalmente, deben haber de momento, según el Ritual, una “confesión general”, quedando para cuando se pueda realizar el proceso íntegro la confesión individual o auricular. El Ritual (n, 35). Describe esta confesión general: se trata de manifestar con algún signo externo la conversión interior y el deseo de recibir la absolución el “yo confieso”, un canto, el Padre Nuestro, algún signo corporal como el inclinar la cabeza o arrodillarse.

CONFESIONARIO: “Confesonario” o “confesionario” es el lugar donde se celebra la parte individual del sacramento de la Reconciliación. Toma el nombre del aspecto más característico del mismo, la confesión de los pecados por parte del penitente al ministro de la Iglesia.Durante siglos esta sede penitencial era sencillamente un asiento abierto, a veces situado en la sacristía o en una capilla discreta de la iglesia. Fue a partir de Trento, parece ser que por primera vez con san Carlos Borromeo, a fines del siglo XVI, cuando, para dar más solemnidad al sacramento, se empezaron a idear los confesonarios tal como nosotros los hemos conocido, a modo de habitáculo o garita con abertura delante y con rejas a los lados.Ahora se les llama “sedes penitenciales”, o sea, una sede presidencial y a la vez penitencial, para que pueda tener lugar con tono celebrativo el encuentro eclesial de este sacramento. También se estudia la renovación y adaptación de sus formas como mueble. El episcopado español, en su instrucción “Dejaos reconciliar con Dios” de 1989, indicaba que “ha de evitarse que las sedes para el sacramento de la penitencia o confesionarios estén ubicados en los lugares más oscuros y tenebrosos de las iglesias como en ocasiones sucede. La misma estructura del mueble confesionario, tal y como es en la mayoría de los casos, presta un mal servicio a la penitencia, que es lugar de encuentro con Dios, tribunal de misericordia y fiesta de reconciliación” (n. 79). Y en otro documento anterior de 1978, en donde el mismo episcopado daba orientaciones sobre este sacramento, pensando seguramente en el nuevo gesto sacramental de la imposición de manos, pedía que las sedes de los ministros tengan una forma que sea apta para el desarrollo del rito íntegro (n. 71).ESPÍRITU SANTO: Es la persona divina que Dios nos da para que vivamos como Jesús.

EVANGELIO: Esta palabra de origen griego significa: “buena noticia”. La Buena Noticia es el mismo Jesús, que vive con nosotros. Se llaman “Evangelios” los cuatro primeros libros del Nuevo Testamento, que nos transmiten la Buena Noticia.

EUCARISTÍA: Es una palabra que viene del griego y significa “agradecimiento, acción de gracias”. Con este nombre se conoce también a la misa.

HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA: Significa que los discípulos deben repetir en memoria de Jesús lo que Él hizo y dijo en la Última Cena.

HOSTIA: La palabra hostia significa “víctima ofrecida”. La hostia consagrada es Jesucristo que se ofreció para dar la vida a todas las personas

.IGLESIA: En griego, esta palabra significa “asamblea”. “Iglesia” escrita con “I” mayúscula, significa la comunidad total de los cristianos en todo el mundo.

MISA: A la reunión eucarística: actualmente se le conoce con el nombre de Misa, porque en latín, la frase con que se anunciaba que la celebración ya había terminado era: Ite, missa est.MISERICORDIA: Viene de dos palabras latinas que significan “miseria” y “corazón”. Dios tiene misericordia por nosotros porque abre su corazón a todas nuestras miserias. También significa “Amor más allá de lo justo”.

OMISIÓN: Dejar de haber hecho algo bueno que yo hubiese podido haber hecho.

PASIÓN: Los sufrimientos que padeció Jesús antes de morir en la Cruz.

PONCIO PILATO: Es el nombre del gobernador romano que mandó crucificar a Jesús.

RECONOCERSE PECADORES: Reconocer que nos hemos alejado de Dios, que es amor.

SACRAMENTO DE NUESTRA FE: Es el signo sagrado de nuestra fe.

Los defensores del principio protestante “solamente la Biblia” (“sola Scriptura”, en latín) están en problemas.

Si la doctrina de la “sola escritura” es verdadera, entonces debemos ser capaces de probar todas las doctrinas basándonos solamente en la Sagrada Escritura. De ser así, entonces debemos probar la “sola escritura” desde la misma Escritura. Si no podemos hacerlo, entonces la doctrina de la “sola escritura” se refuta a sí misma.

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¿Conoces tu fe católica?

La ignorancia de la fe produce el éxodo hacia otras religiones.

Alfredo Gómez Bolívar / Venezuela

Primera Parte

Algunas veces, cuando los testimonios de otras personas llegan a nuestros oídos, pueden producir un cambio en nuestra conducta. Sin embargo a la mayoría de las personas, estos testimonios, les causan curiosidad; lo cual en algunos casos puede llegar a ser peligroso, porque nuestra ignorancia de las Sagradas Escrituras es aprovechada por quienes quieren “ayudarnos” transmitiéndonos su propia interpretación de las mismas y sembrando la duda en nuestras mentes. Sobre todo en aquellos temas en los que simplemente carecemos de una sólida formación.

” Vengan a comer de mi pan y a beber del vino que he preparado. Dejen su ignorancia y vivirán; avancen por el camino de la prudencia.” Pr. 9,5-6

” Avergüenza el ver la profunda ignorancia religiosa en la cual están personas que por otra parte son muy versadas en otro género de ciencias.

Este conocimiento de nuestra religión es indispensable para no caer en dudas, rechazar muchas necedades, y refutar las no pocas objeciones que hoy pululan en materia religiosa. Qué nube de prejuicios, errores y exageraciones caen por tierra cuando se estudia con seriedad la Religión Católica.” (1)

Veamos cómo aborda a un católico desprevenido un hermano separado, o evangélico, como comúnmente los llamamos, de una “iglesia” nueva, (secta nacida de la Religión histórica Luterana, fundada en Europa por el alemán Martín Lutero en 1.520 ) vamos a ver un ejemplo:

Hola, ¿Cómo te llamas? – Fulanito – Oye quiero preguntarte algo: ¿Tú eres feliz? – Y Fulanito contesta:

Bueno… creo que Sí …o más bien más o menos. – ¿ Porque me lo preguntas?

Bueno te diré… que yo he encontrado la “verdadera” felicidad y quiero compartirla contigo si tu me aceptas que te la explique. Y a partir de ese momento ya empezó la labor de conquista del evangélico.

” Supe que vacilaba la rectitud de tu criterio. Y para que me entendieras, te escribí: el diablo tiene la cara muy fea, y como sabe tanto no se expone a que le veamos los cuernos: No va de frente.- Por eso, ¡cuántas veces viene con disfraz de nobleza y hasta de espiritualidad “(2)

Este tipo de pregunta tiene una respuesta tan amplia, que resulta difícil resumirla en un solo “SI” como respuesta, existen en la actualidad muchas formas como los protestantes irrumpen en tu vida, indagando de una manera muy sutil e inteligente tu forma de pensar y sobre todo, tu formación religiosa.

Testimoniando que encontraron la verdadera felicidad o lo que es lo mismo ” la verdad “. (Nos causa curiosidad como el Señor Dios Jesús, se haya quedado dormido 1500 años, no le parece a usted “católico” mucho tiempo) y sea “ellos” únicamente ahora, que se les ha revelado. Nos hacen ver que “ellos” tienen la sartén agarrada por el mango, y por consiguiente la ” razón.” ¿ Se ha cuestionado usted si los católicos tienen 2.000 años equivocados? O lo que es peor, ¿se equivocó El SEÑOR cuando fundó Su Iglesia?

Nosotros los católicos no somos poseedores de la verdad, mas aún todo lo contrario, lo que ellos no saben o se hacen los sordos, mudos y ciegos, es que la Verdad nos posee a nosotros.

Obviamente todos los que no compartimos sus puntos de vista de las Sagradas Escrituras estamos en el error. Estos serían por lo tanto, una gran parte de los creyentes y entre ellos estaríamos nosotros los católicos. ¿Pero cuantos somos los católicos a nivel mundial?

En la Religión Católica se estima que para el año 2.000 contaremos con mas de 1.000 Millones de fieles distribuidos en más de 150 países en todo el mundo y continuará creciendo eternamente para mayor gloria de Dios.

¿Será posible que todos estemos equivocados y que la misericordia de Dios sea para unos pocos solamente?

¿ Que cree Usted ?. Esto sencillamente yo estoy convencido que es imposible.

Tenemos que tener presente que Dios Nuestro Señor, no tiene preferencia por ninguno de sus hijos, pero su verdad no se puede falsear, trampear o cambiarla a voluntad.

Jesús fundó una sola iglesia, única, y no un ramillete de pseudo-iglesias cristianas como las que existen hoy en todo el mundo.

La Religión Natural es la búsqueda del ser superior o seres superiores por parte del hombre, pero La Religión Revelada es todo lo contrario, y en forma singular por parte de Dios, o sea un solo Dios en búsqueda del hombre, aún más, por ello se hace hombre.

El ser humano a través de los siglos siempre ha estado en búsqueda de la verdad y esta verdad plena solo es posible, cuando Dios sale al encuentro con el hombre (La Revelación ).

En la religión Católica esta contenida la verdad completa, mientras que en la otras religiones que se hacen llamar cristianas está sólo una parte de la verdad.

Continuando con el ejemplo de este abordaje sigue otra pregunta:

¿ Crees en Jesucristo? Y Fulanito, como buen “católico” contesta:

Claro que sí creo.

Con esta respuesta, ya está entrando en el terreno donde lo quieren situar. Ahora continua la información “verdadera”, pero no bien explicada.

Esta información es expuesta de la siguiente forma:

Crees en Jesucristo y Jesucristo es Dios .. Y te pregunta de nuevo: estamos de acuerdo.. En esto, ¿ No?

Y Fulanito contesta: ….. Sí estoy de acuerdo.

Sabías que en el Evangelio de Juan, Jesús dice:

” Yo soy el camino, verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre. Si ustedes me conocen a mí también conocerán a mi Padre; y ya lo conocen desde ahora, pues lo han estado viendo.” ( 14,6-7 )

Este encuentro desafortunado o afortunado según con el cristal con que se vea, puesto si te convierten serás muy desafortunado, pero si no, entonces te habrás librado de ellos y tal vez despierte en ti afortunadamente, la curiosidad para tratar de conocer mejor tu Religión Católica.

Concluye este encuentro con el hermano separado y Fulanito, con en una propuesta, que apoyada en un análisis errado de la Sagradas Escritura y te ves sometido a aceptar.

Esta conversión de tu persona a la fe errada, la hacen por medio de una oración, donde te proponen ha aceptar a Nuestro Señor Jesucristo como tu único Salvador y Mediador, pero rechazando implícitamente con esta afirmación, la intervención de la Santísima Virgen y la de los Santos.

Por lo tanto te invitan a repetir con tus propias palabras lo siguiente:

” Fulanito aceptas,… al Señor Jesucristo como tu único mediador y salvador de tu alma inmortal para la vida eterna y que El vivió, murió en una cruz y resucitó por ti para el perdón de todos tus pecados.”

La oración parece que no contradice la fe Católica pero tiene sus detalles los cuales explicaremos más adelante.

En cuanto a estos mediadores (hombres y mujeres) los cuales hemos rechazado implícitamente cuando repetimos esta oración. Debemos hacer notar lo siguiente. Todo cristiano tiene un puesto activo en la Iglesia y debe ser testigo de su fe ante el mundo.

” Dios ha asignado a cada uno un lugar en la Iglesia ” ( 1 Cor. 12,28) y “el Espíritu reparte a cada uno sus dones como él quiere” ( 1 Cor. 12,11) para hacerlo fructificar en bien de los demás. Creo conveniente que hagamos referencia de algunos de estos cristianos, por lo menos, muchos que surgieron después de Cristo excluyendo por supuesto a los Apóstoles y a sus discípulos.

Todos estos personajes que citaremos a continuación tienen algo en común, todos eran católicos y murieron siéndolos, además durante estos dos mil años han sido ejemplos de vida cristiana, fieles imitadores de Nuestro Señor Jesucristo.

Pues aunque usted no lo crea; para nuestros hermanos separados estas personas, solo tendrían que ser recordados como buenos cristianos y nada mas, sus biografías ó sus ejemplos de vida no deberían tomarse en cuenta por ningún motivo para nuestra edificación moral y fortalecimiento de nuestra vida espiritual.

¿ Será esto justo? ¿ Será un error ? ¿ Que piensa usted… ? estos personajes son por ejemplo:

Santa Mónica , San Atanasio y San Agustín de Hipona, San Ambrosio, San Juan Crisóstomo y San Jerónimo, del siglo IV ; San Gregorio Magno del siglo VI.

Santa Rosalia del siglo XII, San Ignacio de Loyola del siglo XVI, Santo Tomás de Aquino, San Francisco de Asís y San Antonio de Padua pertenecientes al siglo XIII.

Santa Teresa de Avila y Santo Tomás de Villanueva del siglo XVI. San Pedro Claver y San Vicente de Paul del siglo XVII.

Personalidades más recientes como San Juan Bosco y San Antonio María Claret del siglo XIX, lo mismo que: San Maximiliano Kolbe, San Pío X, así como también la madre Teresa de Calcuta y el Padre Pío entre otros, pertenecientes al siglo XX.

Esta lista podría extenderse en un sin número de personas pero sólo hemos querido resaltar algunos de ellos, por ser especialmente representativos.

Nos haría un gran provecho estudiar la biografía de cada uno de ellos, todos tuvieron una vida apasionante por lo que vale la pena conocerla a profundidad.

Entonces. ¿Será un error no tomarlos en cuenta y aceptar, que su paso por este mundo fue inútil, intranscendente o estéril ? Es decir, que sus vidas no fueron un don de Dios a Su Iglesia para edificarla, reafirmar su fe e interceder por ella.

Como podemos ser tan incautos y dejar que los hermanos separados insulten nuestra inteligencia. Para los Evangélicos basta conocer el pasaje de San Juan 14, 6-7 y así podríamos salvarnos.

Es imposible pensar de esta forma tan excluyente. Tenemos que reconocer que a través de estas personas santas, la Iglesia Católica se ha fortalecido. Su legado ha sido inmenso y sobre todo didáctico. En el marco de la historia, sus obras y su convicción admirable , sigue siendo de actualidad. Sus virtudes teologales ( fe, esperanza y caridad ) las manifestaron en grado heroico, pudiendo concluir todos ellos, en vidas santas, para gloria de Dios y la Iglesia Católica ya que a lo largo de los siglos cada uno de ellos honró las palabras de Cristo, observando todos los mandamientos de la Ley de Dios, pero muy especialmente al nuevo mandamiento que Jesús nos dio, el cual cumplieron a cabalidad:

” Aménse unos a otros, como yo los amo a ustedes” Jn.15,12

Si estas personas “santas” que hemos mencionado están en el cielo con Dios, y en vida demostraron el amor por el prójimo, entonces; ¿Será posible que hayan perdido su interés por nosotros? ¿Están o no en capacidad de pedir por nosotros? ¿ Que piensa usted?… ¿Están los Evangélicos en la verdad o en el error?

La historia de estos “santos” varones y mujeres, y de muchos otros, ha traído como consecuencia la consolidación de las bases Religión Católica. Debemos reconocer que la Reforma sirvió para que los Católicos se actualizarán y cambiaran los viejos paradigmas, que existían en aquella época. El Concilio Vaticano II, siguió esta tónica de actualización, hoy en día seguimos recibiendo esta Gracia por la voluntad divina, la cual se proyecta para el gozo y el bienestar de todo El Pueblo de Dios.

Recientemente el Santo Padre en su ultima visita a Venezuela nos dijo: ” hay que despertar y reaccionar”. Este despertar ha traído como consecuencia que el Espíritu Santo actúe con nuevos bríos en la Iglesia, especialmente en los actuales momentos, tal como ha sucedido en el pasado y como sigue ocurriendo en el presente, un buen ejemplo de ello han sido todos los concilios que se han realizado: empezando por el de Jerusalén y hasta el Concilio Vaticano II y mas recientemente los Sínodos de Obispos. Además por si esto fuera poco, toda una gama de encíclicas, cartas pastorales y otros documentos que han surgido y siguen publicándose cada año, todos al alcance de nuestras manos.

Cuando realizas y aceptas esta oración de nuestros hermanos separados. Te han convertido en un evangélico por tu ignorancia. No quiere decir que sea malo si tu conducta no estaba afín con la de un católico practicante o eras muy pasivo, ahora te encuentras en una situación peor porque: primero se han aprovechado de tu falta de conocimiento sobre tu propia religión y segundo lo que es más dañino, te han apartado de la Unica Religión Verdadera.

Es lamentable como nuestros hermanos separados o evangélicos, dejan pasar por alto, el pasaje que se encuentra mas adelante y en el mismo Evangelio de San Juan:

” No te ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí al oír el mensaje de ellos. Te pido que todos ellos estén completamente UNIDOS, QUE SEAN UNA SOLA COSA en unión con nosotros oh Padre, así como tú estas en mí y yo estoy en ti.” ( 17, 20-21)

La gran cantidad sectas protestantes, colaboran activamente con la desunión o el desmembramiento de la Iglesia fundada por Jesucristo. Por lo tanto ellos fomentan esta separación de la Iglesia cometiendo con este acto un gran pecado: el procurar la división de la Iglesia o del Reino de Dios, lo cual no es justificable ni edificante para ninguna persona que se proclame ser cristiana. El Evangelio es muy claro en este sentido. No se necesita ser una persona de una gran inteligencia para comprender lo que Jesús quiere de nosotros; y esto se reduce sencillamente a dos cosas: que nos amemos unos a otros como El, nos ama y que seamos UNA SOLA Iglesia.

Esta unión por lo tanto debe ser indivisible. ” Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamado. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que esta sobre todos, por todos y en todos.” (Ef.4, 4-6). Esto es lo que quiere, y ha querido Jesús desde el comienzo de su Iglesia. Jesús no formo grupitos de creyentes independientes. Todo lo contrario siempre fomentó y propuso la unidad. El padre Flaviano Amatulli V., en Su obra: “Dialogo con los Protestantes” la encabeza haciendo un reconocimiento justo de la dignidad de nuestros hermanos separados la cual comparto y la expresa así: ” Antes que nada, quiero que sepas claramente que te considero como un verdadero hermano mío, y que te quiero y te admiro por muchas cosas buenas que he visto en ti y en tu iglesia.

Admiro tu deseo de dar a conocer a Cristo, tu entrega. De veras que muchas veces he sentido en mi corazón una santa envidia por tu celo apostólico. Naturalmente, hay también cosas que no me gustan en tu actuación. Pero: ¿ en qué familia, entre hermanos, no hay desavenencias, problemas, malentendidos ?”

Sin Embargo no son muchas las cosas que nos separan, agrega Amatulli: ” Por desgracia, no estamos completamente unidos a El, el pecado nos ha dividido. Hemos desgarrado el Cuerpo de Cristo. El está roto por nuestra culpa y la culpa de nuestros mayores. El adversario nos ha ganado.

En lugar de luchar juntos para mejorar la Iglesia, cada uno ha querido hacerlo a su modo, apartándose del hermano.

A causa de nuestras divisiones, muchos llegan a rechazar a Cristo y odiar cualquier religión, privándose de una riqueza tan enorme. Y todo, ¡ por nuestra culpa !”

Segunda Parte

” Las ovejas que no son de este redil ”

Tuve un amigo evangélico hace algunos años cuando estudiaba secundaría, que me decía: Lee la Biblia y te harás salvo. En ella esta toda contenida toda la verdad … Siempre que lo veía me repetía lo mismo. Como tratando de convencerme de que cambiara de fe. Un día decidí complacerlo y logré leer solo una parte del antiguo testamento y todo el nuevo, pero esto no me convirtió en un evangélico.

Dice el Señor:

” Yo soy el buen pastor. Así como mi Padre me conoce a mí y yo conozco a mi Padre, así también conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Yo doy mi vida por mis ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; y también a ellas debo traerlas. Ellas me obedecerán, y habrá un solo rebaño y un solo pastor. ( Jn. 10,14-15)

Este ejemplo de conversión de los evangélicos narrado en la primera parte, es una de las muchas formas o tácticas, de como las sectas protestantes se basan, argumento que utilizan para decir que los católicos le hacemos culto a los santos ( adoración) y los idolatramos. Esto lo hacen con el único propósito de hacernos ver que nosotros no creemos que existe un solo mediador entre el Hijo y El Padre y poniendo en tela de juicio nuestra propia fe católica.

Para aclarar esta disyuntiva, nuestra respuesta es la siguiente:

Hay dos clases de mediadores: el que paga por nuestros pecados y salva nuestra alma ese es uno solo, Jesucristo. En esto únicamente Cristo es el Mediador porque El murió para pagar nuestros pecados, y nadie más ha muerto por nuestros pecados.

” Uno solo es medidor entre Dios y los hombres ” (1 Timoteo 2,5)

Pero hay otra clase de mediador el que ruega a Jesús y al Padre y al Espíritu Santo por nosotros para obtener de ellos, los favores que necesitamos. Esos son la Santísima Virgen y los Santos. Y en este sentido si puede haber más de un mediador.

En la Sagrada Escritura tanto en el antiguo testamento como en el nuevo, trae ejemplos de lo expuesto anteriormente:

Cuando Dios se disgustó con los 4 hombres que le habían inventado al Patriarca Job lo que él había hecho, entonces Dios les dijo:

“Mi siervo Job intercederá por vosotros y Yo le atenderé su petición para no trataros duramente como merecéis” (Job 42,8)

En este caso Job aparece como Mediador entre los hombres y Dios, pero no para pagar las deudas que le tenían al Señor sino para rogar en favor de ellos. Y el Señor Dios atendió su petición y los perdonó.

Hay otro caso en el antiguo testamento donde Moisés dice a Dios:

” Perdona las maldades de este pueblo, según la grandeza de tu misericordia “( Nm. 14,19) y Dios le responde:

” Los perdono conforme a tu suplica ”

Aquí Moisés aparece como Mediador no pagando los pecados de los otros (que eso solamente lo puede hacer y lo hizo el propio Jesucristo.)

Así la Virgen María en la Bodas de Caná rogó a Jesús y se hizo el milagro para los novios y los presentes en aquella boda ( Jn. 2,1-11).

La Virgen y Los Santos son Mediadores ante el Gran Mediador que es Jesucristo. Cabe entonces hacernos la siguiente pregunta ¿ Por qué siendo tan amigos de El, no pueden ir a pedirle favores para nosotros? ¿ Es que una vez que están en el cielo ya no nos aman?

Podemos observar en el Nuevo Testamento un gran número de mediadores narrados en los Evangelios que actuaron por otras personas para que Jesús les concediera favores o milagros.

Por ejemplo cuando Jesús sana a un paralítico, descrito este mismo pasaje en los tres Evangelios sinópticos como son: ( Mt. 9,1-18// Mc. 2,1-12 // Lc. 5,17-26). En todos el Señor Jesús pluralista la fe que tenían los hombres ( terceros- medidores) que llevaban al paralítico a los píes de Jesús. Y el Señor Jesús les concede el favor que ellos le piden.

” Allí le llevaron un paralítico, acostado en una camilla; y cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo:

- Animo, hijo; tus pecados quedan perdonados. ( Mt. 9,2)

Otro ejemplo de la intervención de terceros lo vemos en la Biblia cuando Jesús sana a la suegra de San Pedro y de igual forma indicado en los tres sinópticos. (Mt. 8,14-15 // Mc. 1,29-31)

“Jesús salió de la sinagoga y entro en casa de Simón. La suegra de Simón estaba enferma, con mucha fiebre, y rogaron por ella a Jesús .” (Lc. 4,38-39)

Otros episodios narran la intervención de terceros, como cuando Jesús sana al criado de un capitán romano ( Lc 7,1-10 // Mt 8,5-13 ), de igual forma a la hija de Jairo en: (Mt. 9,18-26), también cuando un hombre pide curación para su hijo que tenía un demonio en: ( Mt 17,14-20 // Mc. 9,14-29// Lc. 9,37- 43) y otro de los casos es cuando a Jesús, le llevan un sordo mudo para que lo sane: ( Mc. 7,31-37 )

Peticiones muy similares como las nombradas anteriormente, están en capacidad de hacer los santos y la Santísima Virgen por nosotros ante Dios, ¿ quien se atrevería a dudar de esta posibilidad?

Una de las intervenciones más extraordinaria realizadas por un mediador y narrada en la Biblia es el caso de una de las hermanas de Lázaro, Marta cuya mediación o petición es totalmente directa a Jesús:

” Señor si hubieras estado aquí mi hermano no hubiera muerto.” ( Jn.11,21). Y más tarde ocurre el milagro de volver a la vida a Lázaro.

Es común ver como los evangélicos, se expresan de los Católicos cuando nos dicen:

“Los católicos son adoradores de imágenes”.

La Sagrada Escritura prohibe la adoración de las imágenes, ( en otras palabras tratarlas como si fueran un Dios) pero no prohibe venerar, o sea rendirles respeto o admiración.

Los católicos no adoramos las imágenes ( o sea no las tratamos como si ellas fueran Dios o tuvieran poder como el de Dios) pero si las veneramos, o sea les rendimos honor como al retrato que se tiene a seres queridos y santos que rezan por nosotros en el cielo.

“Las imágenes son sólo un recuerdo ante la comunidad cristiana de esa inmensa pléyade de hombres y mujeres que la Iglesia nunca debe olvidar porque nos dicen que si ellos pudieron vivir su fe, nosotros también

El culto a las Imágenes no es extraño en la historia de las religiones paganas; sin embargo si es un fenómeno extraño en el mundo religioso judío. Para lo cual analizaremos dos posiciones diferentes, la primera:

La prohibición de las Imágenes en la Sda. Escritura se extiende

- a las imágenes- ídolos, ante las que se rinde culto de adoración.

” No te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni lo que hay en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni les rindas culto” ( Ex. 20, 4-5)

y la segunda:

En razón de su espiritualidad y trascendencia

” El día en que el Señor habló con ustedes de en medio del fuego, en el monte Horeb, no vieron ninguna figura. Tengan, pues, mucho cuidado de no caer en la perversión de hacer figuras que tengan formas de hombre o de mujer, ni figuras de animales, aves, reptiles o peces.”

“Pero tengan cuidado de no olvidarse del pacto que el Señor su Dios ha hecho con ustedes. No se hagan ningún ídolo ni figura de las que el Señor su Dios les ha prohibido hacer.”

” Quemarán ustedes las imágenes de sus dioses, pero no intenten quedarse con el oro y la plata que las recubre; no caigan en esa tentación, pues cometerán una acción despreciable ante el Señor.” ( Deut. 4,15-18, 23 y 7,25)

Estas ideas debían de ser muy bien asimiladas en un pueblo que estaba en constante contacto con culturas politeístas y, por lo tanto, también en continuo peligro de caer en la adoración de dioses falsos y de creer en imágenes como si fueran la encarnación de Dios. Comparar a Yahvé ( Dios), aunque fuera remotamente con una imagen era rebajar su naturaleza a la categoría de Baal ( Dios pagano cananeo que significa Señor o Dios de la fertilidad). (Os.2,16)

Sin embargo, la prohibición de (Ex.20,4 ) no es absoluta , pues el mismo Yhavé manda al pueblo a que se construya el arca y ponga dos querubines de oro macizo.

” Haz una tapa de oro puro, que mida un metro y diez centímetros de largo por sesenta y cinco centímetros de ancho, con dos seres alados de oro labrado a martillo en los dos extremos.” ( Ex. 25, 17-18 )

También se construye una serpiente de bronce para que cuantos la miren, queden sanos de las mordeduras de las serpientes:

” Y el Señor dijo:

- Hazte una serpiente como ésas, y ponla en el asta de una bandera. Cuando alguien sea mordido por una serpiente, que miré hacia la serpiente del asta, y se salvará.” (Num. 21, 8-9)

Podemos encontrar otros ejemplos donde Dios permite la construcción de seres tallados como en el libro de los Jueces y en la primera de Reyes los cuales dicen:

” Después que Micaía devolvió el dinero a su madre, ella le entregó a un platero doscientas monedas de plata para que hiciera un ídolo tallado y recubierto de plata, que luego puso en casa de Micaía.

Micaía tenía un lugar de culto en su casa. Y se hizo un efod y dioses familiares, y nombró sacerdote a uno de sus hijos.” ( Jue. 17, 4-5)

” Hizo también dos seres alados de madera de olivo para el Lugar Santísimo.”….. (1 Re 6,23-35)” (3)

Aunque podemos observar en nuestra Iglesia Católica que en algunas ocasiones muchas personas, pareciera que confundieran los dos conceptos: el de veneración por el de adoración. Por lo tanto es necesario que tengamos bien claro la diferencia de ambos, pues podemos caer en este error involuntario, sobre todo por falta de conocimiento.

Cuando profundizamos en el Evangelio podemos observar como la Biblia ve en la serpiente un símbolo de Jesucristo.

” Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así también el Hijo del Hombre tiene que ser levantado, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.”(Jn. 3,14-15)

En la Encarnación de Jesús explica San Juan:

“Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros, lleno de amor y verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como Hijo único recibió del Padre.” ( 1,14)

Este pasaje nos brinda la oportunidad de aclarar muchas dudas en cuanto a las imágenes: Si Dios se ha hecho hombre y ha tomado carne realmente humana. Dios se ha hecho visible. Por lo tanto ha sido superada con Cristo la idea del (Deut. 4,15), pues Dios se ha hecho visible a través de Jesucristo. Sin embargo el hecho de la prohibición de hacer imagen del antiguo testamento puede tener una respuesta mucho más sencilla: Es que si Dios ha hecho al hombre a su imagen y semejanza entonces ¿ qué mas imagen realizada por el hombre puede superar al autor original de todo?

Tercera Parte

Nos dicen nuestros hermanos:

“no te molestes si nosotros decimos que la Virgen tuvo otros hijos después de Jesús… Eso no la desmerita”.

Creo que este criterio expuesto anteriormente por los evangélicos es como cuando con intención te dan un punta pie y luego le dicen… perdona no fue con intención. O cuando te dicen que la intervención quirúrgica fue todo un excito, pero el paciente falleció. O en otras palabras si no te gusta el olor que respiras, deja respirar.

Es importante dejar claro que no se menciona en ninguna parte de los Evangelios “: los hijos de María.” Es inaceptable esta postura de nuestros hermanos separados para ensombrecer la majestuosidad e intachable conducta honorable de la Santísima Virgen María:

Virgen antes del parto.

” ¿ Cómo será eso, pues no conozco varón? ” ( Lc. 1,34)

Virgen durante el parto .

José respetó profundamente la presencia del Hijo de Dios en el seno de la Virgen, y así lo dice claramente el evangelio de San Mateo:

” Sin que él hubiera tenido relación con ella, dio a luz un hijo, y él le puso por nombre Jesús” ( 1,25 )

Y Virgen después del parto.

” En cambio, respecto de la castidad perfecta conservada hasta el fin de su vida, tenemos un sólido fundamento en la pregunta, de María al angel Gabriel:

” ¿ Cómo será eso, pues no conozco varón? “( Lc. 1,34 )

Esta pregunta supone una firme intención de permanecer siempre virgen. De lo contrario, no tendría sentido si se piensa que ya muy pronto iba a convivir con José. Ahora bien: un tal aprecio de la virginidad, que llegó a constituir para María un reparo al anuncio que se le hacía de parte de Dios, no pudo cambiar después del nacimiento de Jesús; antes bien, tuvo que aumentar por el amor y respeto a su Hijo divino y por la entrega que podría exigirle la vinculación a su obra.” (4)

Escuche una vez un comentario de un sacerdote católico que el parto de la Santísima Virgen debió ser como la luz que atraviesa un cristal donde ésta pasa o lo atraviesa sin dañarlo de forma alguna.

Podemos concluir que en toda la historia de la creación no ha existido un ser humano más extraordinario, digno y honroso tomado por Dios como lo fue la Santísima Virgen María.

Por lo tanto su virginidad es a toda prueba y durante toda su vida. Poner en duda esta verdad que aceptamos por la fe y convicción, es ofender a Dios. Si el cuarto mandamiento es honrar a padre y madre y Jesús observó este mandamiento al pie de la letra, el solo hecho de dudar de la virginidad de la María antes, durante y después del parto es una ofensa imperdonable a Jesucristo, ya que el mismo la amó y el mismo la honró. Jesús fue el primogénito y todos nosotros somos de la Virgen sus hijos espirituales, solo de esta forma podemos aceptar los otros hijos María ya que en realidad somos la humanidad entera.

Algunos evangélicos les gusta meter cizaña a los católicos cuando dicen:

PERO ES QUE LA BIBLIA LLAMA ALGUNA VEZ ” MADRE DE DIOS ” A LA VIRGEN MARÍA, NO ES ESTO UN TITULO MUY HONROSO E INDIGNO PARA UN SER HUMANO PECADOR”

Nos extraña observar como los protestantes tan estudiosos de las sagradas escrituras puedan dejar pasar algo tan trascendental.

Cuando la Virgen María fue a visitar su prima Isabel, esta llena de Espíritu Santo exclamó:

-¡ Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres, y ha bendecido a tu hijo ¿ Quien soy yo, para que venga a visitarme la madre de mi Señor?( Lc. 1,42) y en la Biblia la palabra Señor se refiere única y exclusivamente a Dios.

Pero los evangélicos o protestantes, no se quedan tranquilos con la agresión en contra de Santísima Virgen, y es muy natural no pueden soportar la veneración que los católicos le profesamos, ellos insisten con:

LOS HERMANOS DE JESUS ESTAN INDICADOS EN LOS EVANGELIOS

En la Biblia se llama hermanos a los que tienen un mismo Abuelo o sea a los primos, tíos, y sobrinos. Abraham llama ” hermano “a Lot, que en realidad es su sobrino.

” Recuperó toda la hacienda, y también a su hermano Lot con su hacienda así como a las mujeres y a la gente.”( Gn. 14,16)

La Biblia dice que Labán es ” hermano” de Jacob pero Labán es tío de Jacob.

“Labán le dijo entonces: ¿ Acaso porque eres hermano mío me vas servir en balde?” Dime cuál va ser tu salario” ( Gen.29,16)

En el libro de Tobías el hace diferencias claras entre el pueblo y su familia llamándolos “hermanos” ( 1,3) ; 5-10 : 4,13 y 7,4)

” La palabra ” hermano ” en la Biblia, no designa necesariamente hermano carnal. Puede significar miembro de la misma familia, de la tribu, del pueblo, además de la vasta gama de personas de alguna manera allegadas.

Es importante recordarles a nuestros hermanos separados que, en el idioma hebreo (arameo) no tiene una palabra especial para todos los grados de parentesco; por ejemplo para primos no existe.

Los evangélicos se apoyan en los siguientes pasajes para defender sus argumentos sobre los hermanos y hermanas de Jesús los cuales analizáremos uno por uno: el primero lo encontramos en el evangelio de San Mateo. “¿ No es éste el hijo del carpintero, y su madre María? ¿ No es el hermano de Santiago, José, Simón y Judas, y no viven sus hermanas también aquí entre nosotros? “( 13,55-56)

En cuanto a los cuatro hermanos mencionados en el evangelio, no hay ningún indicio seguro sobre el parentesco con Jesús; sólo, hipótesis, más o menos probables.” (5)

” Bajo la cruz de Jesús, entre otros, estaban María de Cleofás , una “hermana” de la Virgen María. (llamada también María) y María Magdalena ( Jn. 19,25 )

” Junto a la cruz estaban su madre, la hermana de su madre llamada María, María la esposa de Cleofás y María Magdalena.”

Este Cleofás, esposo de María sería, según Hegesipo ( hacia el a.180 escribió unas “Memorias”, cuyos fragmentos conservó Eusebio en su Historia Eclesiástica), era hermano de José, tío legal de Jesús y padre de Simón y Judas, quienes resultarían primos hermanos de Jesús por parte paterna.

A la ” hermana” de la Virgen hay que identificarla como la madre de los otros dos “hermanos” de Jesús, Santiago el Menor y José. Lo que indicaría que no se trata de una hermana carnal de la Virgen, sino de una pariente cercana. Esta María “hermana” de la Virgen es mencionada varias veces en los acontecimientos del viernes de la crucifixión y del domingo de la resurrección. Cuando, después de la muerte de Jesús, está mirando ” desde lo lejos “hacia el Calvario, Mt la designa como “madre de Santiago el Menor y José”. ( Tm. 27,56 Mc. 15,40) ” (6)

Además existe un pasaje en el Evangelio de San Juan que no podemos dejar pasar por alto, el cual dice:

“Cuando Jesús vio a su madre, y junto a ella al discípulo a quien él quería mucho (San Juan) dijo a su madre:

..Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Luego le dijo al discípulo:

.. Ahí tienes a tu madre.”

Desde entonces, el discípulo la recibió en su casa. ( 19, 26-27)

Es natural pensar que si Jesús hubiera tenido otros hermanos carnales no hubiera encargado la responsabilidad de su madre a su discípulo querido ( San Juan ), en el momento de su muerte. Por lo que podemos concluir que Jesús no tenía más familia directa que su madre. Por que ni siquiera su padre ( San José ) se menciona en los evangelios como persona que estuviera viva en el momento de su muerte, por lo que debemos suponer que ya había muerto.

En otros dos pasajes bíblicos que argumentan los evangélicos en reacción a los hermanos de Jesús, son: el de ( Lc.8,19-21) y el de ( Jn. 7,3) en ambos, su aclaratoria puede deducirse fácilmente, de lo explicado anteriormente.

El niño perdido en el templo tenía 12 años de edad, no se menciona en los Evangelios que sus hermanos menores lo estaban buscando junto con sus padres, entonces es sencillamente por que no los tenía.

” Y sucedió que al acabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: ¿ por qué has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.”( Lc. 2, 46-48)

Cuando el Espíritu Santo ilumina a la Iglesia única y original de Cristo (tradición apostólica), para la interpretación de las Sagradas Escrituras no existe el error en su interpretación.

Veamos un ejemplo en el siguiente pasaje:

” Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces que un hermano tuyo tiene algo contra ti. Deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presenta tu ofrenda.

Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te encuentre al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. Yo te aseguro no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.”( Mt. 5,23-24)

La palabra responsable viene de responder. Es persona responsable la que puede responder de sus actos en cada momento.

Vamos a responder de nuestra vida ante Dios que es la Verdad. Dejemos, pues, de llamar solamente pecado a aquello que los hombres notan y condenan. Mi pecado es el odio que tengo a mi hermano o el rencor que guardo vivo dentro de mi y que me lleva a desearte el mal.

Obviamente este pasaje no se refiere “solamente” a tu hermano carnal sino mas bien a tu prójimo en este sentido la palabra hermano es tomada en forma global ( pueblo – humanidad- tu prójimo ). Pero cuidado el evangélico pudiera decir que este pasaje se refiere solamente a tus hermanos carnales… esto sería un gran error.

En la exégesis de la Biblia Pastoral Latinoamericana a cerca de este mismo pasaje lo tratan de la siguiente forma:

La comparación de los dos adversarios que necesariamente no tenían que ser hermanos y que caminan juntos nos enseña que no debemos aplazar constantemente el momento en que nos pondremos a arreglar las cuentas y a enderezar nuestra vida. Mejor vale hoy que mañana. La cuestión no es solamente de arrepentirnos sino también de reparar el mal que hemos hecho. Reparar el mal no es solamente devolver a mi prójimo su martillo que me había llevado. También es ver por qué tengo una personalidad tan poco firme que me dejo llevar por cualquier deseo. También es fortalecer mi conciencia débil con la oración y la meditación de la palabra de Dios.

A menudo reconocemos que somos fríos para amar a Dios, poco perseverantes en el camino del bien: La razón de esto se debe a que desde hace años hemos cometido muchos pecados y maldades: logramos olvidarlos, pero no hemos reparado los daños que hicieron a nuestra conciencia. Y mientras andamos sonrientes e irresponsables, arrastramos estas torpezas, así como otras tantas sin poner ningún remedio.

“No saldrás de ahí hasta que hayas pagado el último céntimo.” Todo el mal enterrado en nuestra conciencia deberá ser sacado a la luz antes de que entremos a la Verdad que es Dios. Si no nos purificamos después de la muerte, y la Iglesia usa la palabra Purgatorio para designar esta purificación dolorosa.

Es importante llamar la atención en este momento cuando analicemos mas adelante el Purgatorio, que San Mateo aclara las instrucciones de Jesús cuando nos dice en el capítulo cinco versículo veintiséis.

” No saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo ”

Podemos concluir que existe la esperanza y la posibilidad real, de saldar nuestra cuenta final en la otra vida, con el Padre eterno. Si y solo si, no existió en nuestro tiempo biológico terrenal, el tiempo necesario para arrepentirse ( como por ejemplo una muerte accidental) entonces, en otras palabras pasamos después de muerto a una especie de ante sala en el cielo, lo que nosotros llamamos Purgatorio lo que nos permitirá pagar hasta el último céntimo de nuestra deuda para poder salir y compartir con Dios la vida eterna. O como lo dijo el propio Jesús “en la casa de mi Padre existen muchas moradas”.

EL “PODER” QUE EL PROPIO JESUS DIO A SUS APOSTOLES, NO DICE EN LA BIBLIA QUE ES UN PODER HEREDABLE, ADEMAS LA TRADICION NO ES VALIDA

Así como no dice en la Biblia que Jesús haya enseñado a bautizar a sus primeros discípulos, pero la Biblia si dice que Jesús realizó muchas cosas que no pudieran contener todos los libros de la tierra. De igual forma les dijo a sus apóstoles que fueran por todo el mundo predicando el evangelio, convirtiéndolos y haciendo discípulos suyos ( La Tradición, nacimiento de la Iglesia), bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y enseñaran todo lo que de El habían aprendido. De igual forma no esta escrito como Jesús enseñó la manera o el rito en que debía realizarse el sacramento del orden sacerdotal para cuando el no estuviera físicamente con nosotros. Pero lo extraordinario de este hecho concreto, es que se ha mantenido desde el origen de la misma Iglesia ( Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo) cosa que CON UN POQUITO DE INTELIGENCIA podemos deducir sin ninguna duda, que debió haber sido enseñado por el propio Jesús a sus Apóstoles.

Siento mucha pena cuando algunos hermanos separados que originalmente fueron católicos nos dicen:… voy a los cultos de los evangélicos porque en ellos se canta, se baila y a todo el mundo se encuentra feliz, además existe “algo” en el ambiente de ese lugar, que alimenta mi alma y mi espíritu. Por ese motivo he dejado de frecuentar la Iglesia Católica.

Seguramente porque usted va muy poco a la Iglesia Católica no ha observado que allí también se canta, eso no tiene nada malo, todo lo contrario San Agustín decía: “el que canta ora dos veces” pero, ¿ Qué es lo que verdaderamente va alimentar su alma, el canto, el baile o el aplauso en las asambleas del Señor que realizan los evangélicos? “El que coma de mi carne y beba de mi sangre tendrá vida eterna”

Hermano católico no se engañe, lo ” único ” que puede alimentar su alma, es el Sacramento de la Sagrada Eucaristía. En ella se encuentra totalmente presente, Nuestro Señor Jesucristo, con todo su cuerpo, con toda su sangre, toda su alma y toda su divinidad. No lo podemos ver porque se encuentra oculto bajo las especies de pan y vino. Misterio que aceptamos por la fe en Jesucristo. Cosa que los protestantes no creen por lo que aun se encuentran totalmente ciegos y desnutridos de cuerpo y muy especialmente de alma.

” Yo soy el pan vivo, bajado del cielo.

Si uno come de este pan, vivirá para siempre;

y el pan que yo les voy a dar, es mi carne por la vida del mundo”

(Jn. 6,51)

En La Primera Epístola a los Corintios (11,17-27) escrita antes de los evangelios, San Pablo expone esta tradición:

“Y al dar estas disposiciones, no os alabo, porque vuestras reuniones son más para el mal que para el bien. Pues, ante todo, oigo que, al reuniros en asambleas, hay entre vosotros también disensiones, para que se ponga de manifiesto quiénes son de probada virtud entre vosotros. Cuando os reunís, pues, en común, eso ya no es comer la Cena del Señor; porque cada uno come primero su propia cena, y mientras uno pasa hambre, otro se embriaga. ¿ No tenéis casa para comer y beber? ¿ O es que desprecias a la Iglesia de Dios y avergonzáis a los que no tienen? ¿ Qué voy a deciros? ¿ Alabaros? ¡ En eso no os alabo !

Porque yo recibí del Señor lo que os he trasmitido; que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, Tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo:

** Este es mi cuerpo que se da por vosotros, haced esto en recuerdo mío** Asimismo también la copa después de cenar diciendo ** Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la beberéis, hacedlo en recuerdo mío. Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga. Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor ”

BIBLIOGRAFIA

1) — Curso Superior de Religión-Dogma, Moral y Culto

Autor: Pbro. J. Rafael Faría; Nº 1

2) — Camino

Autor: Pbro. José María Escrivá; Nº 2

3) — Curso Bíblico-Antiguo Testamento.

Autor: Pbro. Pedro Heredia M.; Nº 3

4) — El Misterio de María

Autor: José María Carda Pitarch; Nº 4

5) — Diccionario de los Evangelios

Autor: Pbro. Agustín Augustinovich; Nºs 5, 6

6) — Los Sacramentos Acciones de Cristo

Autor: Pbro. Cesáreo Gil;

7)– Las Tres Dimensiones de la Curesma

Autor: Mons. Baltazar Porras;

8)– Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica

9)– La Nueva Biblia Latinoamericana

Autores: Comunidades Cristianas de Latinoamerica;

10)– ¿Católico o Protestante?

Autor: Pbro. Eliéser Sálesman;

11)– Temas de Hoy- “Lo que sí es secta y lo que no lo es”

Autor: Publicaciones – Iglesia de la Sagrada Familia de Nazaret. Arquidiócesis de Caracas -Venezuela

12)– Tema 32- ” La Confesión Jesús Perdona por Medio del Sacerdote”

Autor: Publicaciones- Iglesia de la Sagrada familia de Nazaret; Caracas- Venezuela

13)– La Biblia- La Casa de la Biblia-

Autores: Santiago Guijarro y Miguel Salvador