Autor: P. JUAN RIVAS LLC

“Escudriñad las Escrituras porque a vosotros os parece que en ellas tenéis vida eterna y ellas son las que dan testimonio de mí”.Juan 5,39.

¿CONOCES TU LA BIBLIA?

“La Biblia revela al alma la verdadera sabiduría. Transporta el espíritu al cielo. Vivifica en el corazón la alabanza. Aparta al hombre de los deseos del mundo. Deja en la mente un £nico pensamiento: el de la otra vida.

La lectura frecuente de la Biblia nos hace obrar por amor a Dios. nos mueve a la ardua labor de la virtud. Nos pone de manifiesto el auxilio providencial de Dios, la fortaleza de los justos, la bondad divina, la excelencia de su recompensa.

Nos excita a imitar a los siervos de Dios. Nos da fuerzas para la batalla de la santidad. Renueva nuestra fe en las promesas divinas.

La Biblia es la consoladora de los tristes, puerto seguro y tranquilo, fortaleza inexpugnable, torre inconmovible, impenetrable armadura, serenidad de espíritu, verdad indestructible, alegr¡a perdurable”.

“Es preciso, pues, que leamos con la máxima atención la Biblia. Si lo hacemos obtendremos la verdadera ciencia”.

Al que con piedad y fe recorra los Santos Libros… el Señor que baja a nuestros corazones, iluminar su espíritu. Expandir sobre su alma rayos de luz, descubriéndole cosas ocultas y enseñándole todo cuanto ignora. El quiere ser nuestro Maestro: ‘A nadie llamáis Maestro vuestro’ “. (S. Juan Crisóstomo, “La asidua lectura de la Biblia”).

¿OBEDECES TU A CRISTO?

Es útil el saber citas de memoria, pero si no pones en pr ctica las enseñanzas que contienen de nada te sirve. Jesucristo dijo: “Escudriñad las Escrituras”. (Juan 5,39.) ¨Y qué significa esto sino que es necesario llegar, mediante un estudio profundo, a comprender su verdadero sentido?

Pero hoy hay muchos pastores que engañan a la gente haciéndole creer que “escudriñar” significa “interpretar”, y ‚sto según el parecer de cada quien. (Principio protestante del juicio privado).

¿COMO DEBEMOS LEER LAS SAGRADAS ESCRITURAS?

La misma Biblia nos dice cómo. Recuerda el pasaje del eunuco de la reina de Etiopía. “Mientras viajaba en coche, iba ocupado en la santa lectura”. Lee: Hechos 8, 26-39.

1. La leía con celo y ardor.
Considera su mérito de no dejar la lectura ni siquiera en el camino, ni siquiera en el coche con ruedas de madera, por un camino de piedras.

2. Tenía muchas excusas para no hacerlo.
El eunuco no era cristiano, ni judio, y además era rico; todo esto le daba justificación para ser negligente. sin embargo, no se excusó como nosotros: “no tengo tiempo”, “no entiendo”.

3. Dios le ayuda.
Antes de concederle su gracia, Dios espera a que el eunuco haya hecho todo cuanto de él depende.

Dios te ayuda a ti tambien, pero tu tienes que hacer primero lo que te corresponde: adquirir la Biblia, leerla, estudiarla.

4. Le manda un apóstol.
Con la sola Biblia no pudo entender todo. Dios pod¡a haberle enviado su Espíritu. ¡Claro que sí! Pero el hecho es que no lo hizo, para enseñarnos a nosotros que es necesario un maestro autorizado. Dios le ayuda a penetrar las Escrituras mediante un maestro de la Iglesia: el diácono Felipe. Lee: Lucas 10,16.

La misma Escritura nos enseña que la Iglesia primitiva no era la Iglesia de la sola Biblia sino la Iglesia de los maestros: “acudían asiduamente a las enseñanzas de los apóstoles”. Lee: Hechos 2,42. Si hay enseñanza, tiene que haber maestros; y si hay maestros, debemos aceptar su magisterio.

Por el contrario, si no hay Magisterio, como algunos afirman, no debería haber maestros y nadie debería enseñar la Biblia. Para salvarnos, bastaría traer “la sola Biblia” bajo el brazo y leerla.

Lo que no podemos aceptar, es que por un lado nos digan que no son necesarios los maestros ni el Magisterio y despu‚s, ellos mismos, se nos presenten como únicos maestros infalibles de la Biblia.

¿QUE DICE LA IGLESIA DE LA BIBLIA?

La Iglesia considera como suprema norma de su fe la Escritura unida a la Tradición, ya que, inspirada por Dios y escrita de una vez para siempre, nos transmite inmutablemente la palabra del mismo Dios.

Es tan grande el poder y la fuerza de la palabra de Dios, que constituye el sustento y vigor de la Iglesia, firmeza de la fe para sus hijos, alimento del alma, fuente l¡mpida y perenne de vida espiritual. Lee: Documentos del Concilio: “Dei Verbum” No. 21.

La Iglesia no añade nada a la Escritura, sino que crece en la comprensión de las palabras. Estudia: “Dei Verbum” No. 8. Pero tampoco saca de la Escritura todo lo revelado, porque lo revelado abarca tanto lo transmitido por carta, la Biblia, como lo de viva voz, la Tradición. Lee: 1 Corintios 11,23 y 2 Tesalonicenses 2,15.

“Los libros inspirados enseñan la verdad. Sin embargo, la fe cristiana no es una ‘religión del Libro’. El Cristianismo es la religi¢n de la “Palabra” de Dios, ‘no de un verbo escrito y mudo, sino del Verbo encarnado y vivo”. CIC = Catecismo de la Iglesia Católica n.108.

El Concilio recomienda insistentemente a todos los fieles la lectura asidua de la Escritura para que adquieran la suprema ciencia de Jesucristo. Lee: Filipenses 3,8.

LA RESPUESTA CATOLICA.

1. Es necesario un Magisterio que nos explique como Felipe al eunuco.

Todos los cristianos creemos que la Biblia dice la verdad. Nadie niega eso, pero esa verdad no es clara y evidente para todos.

La Biblia lo dice. El eunuco no era ningun ignorante, tenia la Biblia en la mano y la escudriñaba como Jesus lo hab¡a mandado. Sin embargo, cuando Felipe le pregunta: “¨Comprendes lo que lees?” El responde: “¿Cómo voy a entender si nadie me lo explica?”

La experiencia lo demuestra. Los fundamentalistas bíblicos afirman: la Biblia dice la verdad. Pero el caso es que ellos mismos no se pueden poner de acuerdo en cu l es esa verdad. Si la conocieran no estarían divididos en multitud de iglesias.

2. Es necesaria la luz de Cristo.

Para comprender lo escrito en un libro no basta saber leer, es necesaria la luz. De la misma manera, para entender la Biblia se necesita que Cristo por medio de su Esp¡ritu nos ilumine. Lee: CIC 108.

Esto se ve claro en el pasaje de los disc¡pulos de Emaús. Cuando ellos quisieron interpretar las Escrituras segun su propio entender se fueron alejando desilusionados, pero cuando Cristo les abrió la inteligencia, regresaron con gozo a la comunidad, a la Iglesia de Cristo. Lee: Lucas 24, 33 y 45.

Cristo no nos dejo la Biblia para inventar o discutir la fe, por el contrario, nos dió la fe de la Iglesia para entender la Biblia. CIC 113-114.

3. La Biblia no estuvo muda 2,000 años.

Todos los cristianos creemos que Dios nos habla por medio de la Biblia. Si esto es verdad, y no estuvo muda y silenciosa durante 2,000 años, algo debió de haber dicho a los que la tuvieron en la mano antes que nosotros y, por tanto, antes de dar nuestra interpretación, deberíamos de consultar lo que la Biblia dijo a los que la estudiaron antes que nosotros.

La Biblia no se escribió la semana pasada, y citarla como si tú fueras el primero que la entiende es arrogancia. Más aún, si lo que te dice la Biblia hoy a ti, contradice o niega lo que la Biblia dijo ayer, una de dos, o la Biblia dice mentiras o tú estás equivocado.

Precisamente por eso los que predican opiniones que cambian, y no verdades que permanecen, rechazan el Magisterio que est para conservar, exponer y custodiar esas verdades, v lidas para todos los hombres de todos los tiempos. Lee: CIC 86.

Pero entonces, como es que hay muchas enseñanzas catolicas que no están en la Biblia?

La primera razón es que no basta saber leer para entender. ¿Cómo quieres entender en una semana lo que a la Iglesia le costó 2,000 años de meditación y estudio? Dei Verbum n. 8.

La segunda razón es que nosotros aceptamos todo lo que la Tradición Apostólica nos ha transmitido, no sólo por escrito sino también de palabra. Lee: 1 Tesalonicences 2,5. Estudia: CIC 80 ss.

Lutero tenía razón al subrayar que la Escritura habla en un lenguaje que cada hombre puede entender. Hasta los niños y los iletrados entienden el Sermón de la Montaña, el mandamiento del amor al prójimo,
la parábola del hijo pródigo. La Biblia para aplicarla a mi vida y para hablar con Dios esta al alcance de todos. Lee: CIC 104. Pero “el oficio de interpretar ha sido encomendado únicamente al Magisterio” CIC 85 ss.

Poca Biblia aleja de la Iglesia, mucha Biblia acerca a ella.

Scott Hann era un pastor presbiteriano, profesor de Sagradas Escrituras. Su amor a la Biblia era tan grande como su antipatía por la Iglesia Católica. Un día, uno de sus estudiantes le preguntó:
“¿Dónde enseña la Biblia el principio protestante de la sola Biblia?”
Scott dió las conocidas citas de 2 Timoteo 3, 15 y 1 Tesalonicences 2,13.

A la primera cita el estudiante replicó que lo que ahí se dice es que la Biblia tiene autoridad, pero no que es la única autoridad; y a la segunda, que S. Pablo se refiere a lo que ‚é ha predicado y no a lo escrito. Aunque el maestro no aceptó en ese momento la réplica del alumno, su amor a la verdad le hizo reflexionar y estudiar más a fondo la Escritura. Tiempo después se convirtió a la fe Católica.

ORACION:

“Señor Jesús, haz que la lectura de la Biblia sea luz para mis pasos, pan para mi alma, sal que dá sazón a mi vida y me lleve a ser fermento de vida cristiana y apóstol intrépido de tu palabra.”

Se prohibe la reproduccion total o parcial de estos folletos en cualquier medio impreso o electronico HOMBRENUEVO ® MMIII

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Que sucede si la voluntad de Dios es contraria a la tuya, como reaccionas?

Cuando la Voluntad de Dios es distinta a la nuestra

Lucas 22:42-44 : “Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. 44Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”

¡Ésta es una de las escenas mas conmovedoras de la Escritura!
¡Jesús no daba mas! Sus fuerzas al límite de lo humano, tanto así que declara en un momento: “si quieres pasa de mi esta copa” traducido sería: “si tu quieres, líbrame de esto”. Esta era su voluntad en lo humano, pero para Jesús ¡La Voluntad de Dios era su meta, su misión! Cualquiera fuera el precio.
Aquí comenzaba el largo sufrimiento de Cristo “el Salvador” hasta llegar al final triunfal.

Cuando miramos esta escena en las Escrituras podemos vernos reflejados en muchas oportunidades de nuestra vida en que, sentimos que la Voluntad de Dios es distinta a la nuestra y nos preguntamos …

¿Por qué ?

Vemos en Romanos que nos dice el porque:

Romanos 12: 2 : “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Es evidente que a veces nues tra voluntad es diferente a la de Dios, esto se debe a que aguardamos que los hechos se desenlacen como el mundo lo espera y no como Dios lo planeó. Es decir, nuestra mente está más ajustada al entendimiento humano que al divino o más bien podemos decir nos conformaríamos con lo que todo el mundo estaría conforme. Pero Dios no se conforma con lo que los demás se conforman, sino que Dios lleva adelante un plan.

Ahora bien entendemos esto muy bien, pero surge la pregunta:

¿Cómo debo yo reconocer la Voluntad de Dios?
Esta pregunta surge de un estado ansioso de la persona, y debemos ser realistas, no siempre podemos saber la Voluntad de Dios anticipadamente, pero si podemos siempre comprobarla después. Lo que si debemos saber es lo que dice:

Romanos 8 :28 : “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

La Voluntad de Dios será hecha de todas maneras, solo nos queda comprobarla al final y aguardar con confianza.
Surge la pregunta:

¿ Podemos nosotros entorpecer la Voluntad de Dios?

Antes de dar una respuesta quiero decir que muchas veces los no cristianos pueden responder esto mucho mejor que nosotros desde su punto de vista sin Dios, ya que ellos creen en el destino y saben entregarse al mismo, nosotros sabemos que no es el destino sino Dios actuando en la vida de sus hijos.

Yo creo personalmente que los hijos de Dios no podemos cambiar la Voluntad de Dios, si podemos entrometernos en el proceso, podemos ser una piedra en el camino, podemos demorar el proceso, pero cambiar lo que Dios ha determinado eso no lo creo. De otra manera seríamos más fuerte que Dios.

Los que no son hijos de Dios pueden imponer su voluntad y no dejar actuar a la Voluntad de Dios, no porque ellos sean más fuertes sino porque ellos no están sujetos a Dios sino son guiados por el que gobierna sus vidas que es el mundo.
Aquí es donde Dios los deja libres a su voluntad y pensamientos, libres a su destino, que no es más que el destino del mundo.

Si tú te encuentras confundido frente a lo qué es la Voluntad de Dios o no, debes saber que Dios tiene el gobierno de tu vida, y que por más que trates de cambiar, va a cumplirse lo que ha determinado. Esto ocurre ya que tú has dado el control de tu vida a Dios y Él lo ha tomado y no te dejará.

Te recomiendo que antes de tomar una decisión importante en tu vida en la que tú necesites saber cual es la Voluntad de Dios, tomes el camino de los tres pasos (me los enseñó mi abuela y esta viejita hermosa sabía de que hablaba, sus oraciones eran constantes) estos son:

1. Mira las circunstancias y analiza detalladamente lo que pasa, se realista en todo.
2. Mira en la Palabra de Dios si tu actitud y lo q ue haces es sostenido por las Escrituras.
3. Ora a Dios y debes sentir paz en cuanto a tu sentir y tu actuar respecto a la decisión.

¡El camino de la Voluntad de Dios es a veces un camino estrecho y difícil, pero su fin es glorioso! ¡Cuando no sepas que es lo que Dios quiere, déjalo actuar y confía en el y El hará!

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