Amar a Dios es fundamental en la vida del hombre. Debe ser lo primero que debemos hacer en nuestra vida diaria. El siempre se preocupa por nosotros, de los problemas que nos acontecen día con día, El quiere que Ileguemos a su Reino y nos tiene un lugar reservado en éste, cosa que es maravillosa. Pero hay un detalle que debemos tomar en cuenta. Ese detalle es el de agradecerle en todos los aspectos a Dios. Quererlo y sobre todo amarlo con todas las ganas del mundo.

Cuando uno se despierta en las mañanas para ir a su trabajo, sea joven o adulto, lo primero que hay que hacer es una oración para agradecer al Creador per la oportunidad que le dió de vivir, decirle por ejemplo: “Gracias Dios mi, por este nuevo día que me has dado”. Con esa oración, y no es broma, te puede ir muy bien durante el resto del día por que Dios está agradecido contigo de lo que le oraste en ese momento.
Un aspecto en donde se puede demostrar el amor que le tenemos a Dios, es cuando empiezas tu trabajo diario y se lo dedicas a EI. Sin EI, pues como que no tendría mucho chiste que digamos. Ese trabajo debe estar muy presentable, por supuesto, no como la tarea que le dejaron a uno un día anterior y la entregó con una mancha de su Choco-Milk. Eso no se vale, señores.
Otro aspecto puede ser cuando va uno a tener un partido muy difícil de tenis, de fútbol o de lo que quiera uno y ofrecerle ese partido con la mayor entrega que pueda tener cualquier jugador profesional que se dedique a cualquier deporte.
Cuando vamos a misa, no se debe distraer uno con detalles absurdos como ver al niño que está jugando con sus luchadores (monitos de plástico, no cigarros. entiendase) o esas tonterías. Al contrario, ofrecerle a Dios que vas a estar atento en toda la misa, por que tu lo amas y por eso lo vas a hacer.
Para demostrarle a Dios que lo amas, lo que se puede hacer es ofrecer también las horas de comida con cada uno de nuestros familiares. Hay que recordar que Dios nos da siempre el pan de cada día.
También, debemos portar una cruz ó un símbolo religioso, ya sea una estampa, colguije, un escapulario o un rosario para que Dios sepa que estamos siempre con El para toda la vida.
A nuestros padres hay que obedecerlos y honrarlos en las buenas y en las malas por Dios. Por que lo amamos bastante. Nuestros padres también nos aman, hay que recordarlo.
En fin, hay tantas cosas que podemos hacer por Dios y para Dios que no me cabrían en este ensayo. Lo único que puedo decir en este memento es que hay que amar a Dios sobre todas las cosas. No importa si estás triste, por que El te consolará. Uno sabe que Dios es el amigo que nunca te traicionará. Por esta y por muchas razones, hay que amar a Dios siempre y en todo lugar.

Alfonso Aranda López. Ciencias Socio Administrativas.

Tagged with:
 

Una respuesta to “Amor a Dios en la práctica”

  1. Fernando Orozco says:

    Hola Arturo me e estado deleitando con tu enciclopedia.

    Gracias por compartirla con migo.

    Dios te siga dando tiempo para que nos sigas alimentandonos.

Deje una respuesta