Tener detalles
Plantearse metas pequeñas, fáciles de conseguir: el beso de saludo, esa invitación a salir que no esperaba, ese arreglo en el cuarto, la ayuda en cosas de la casa, de los chicos. Haz la prueba y verás qué diferencia. Hay que evitar la rutina. Pensar: qué puedo hacer hoy día por mi esposa. Hay que poner a trabajar la cabeza. Siempre cabe esforzarme un poco más. Lo contrario sería simple pereza, desgana. Tener iniciativa en el dar.
Cuidar el genio
No discutir por tonterías, mucho menos delante de los hijos ni de amigos o parientes. Los problemas no se solucionan elevando la voz ni dando golpes sobre la mesa, sino razonando y cediendo. Un gran enemigo de la armonía familiar es la soberbia. El querer salirme siempre con la mía en todo, el esperar que todo gire aldededor nuestro y molestarnos cuando no ha sido así. No corrijas cuando te sientas muy enojado con algo. Espera algo de tiempo y ya con más tranquilidad, hazlo. La eficacia será mayo
Cuidar el arreglo personal
A todas las esposas les molesta que el esposo no esté presentable. Hacer caso. Vestirse bien, con elegancia, aunque sea sólo para estar en la casa.
Pasar tiempo juntos
¿Hace cuánto tiempo que no saliste con tu esposa? ¿Cuántas horas al día las pasas en casa? Amor es tiempo invertido uno en el otro. Haz de tu relación una prioridad. Los esposos deben hacerse tiempo (en el trabajo o en otros quehaceres) para pasar tiempo en casa. Preparar planes familiares o planes sólo entre esposos. Sorprenderla. Tratar de almorzar o cenar juntos siempre que se pueda. Llamarla por teléfono con frecuencia.
Dile muchas veces que la quieres
El amor se materializa con obras. Algunas veces uno tiende a pensar que se ama y que ya se sabe, pero si uno no concreta su amor, no parece una afirmación cierta. Serían sólo palabras. A todo el mundo nos gusta que se nos recuerde lo mucho que se nos quiere. ¿A quién no? Todos somos humanos. Díselo a tu esposa, aunque te parezca una tontería.
Ser atentos y románticos
Recuerda cómo fue tu comportamiento en tu primera cita con ella. No olvides los pequeños regalos, las cartas de amor, las flores, los chocolates. Las mujeres suelen apreciar mucho estos detalles. Llamarla por teléfono todos los días o utilizar el mail. Escribirle notas. Componerle poemas. No es cursilería: son detalles de una persona enamorada con su amada.
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