La mentira

La mentira es la hermana menor del engaño, debemos ser consientes que cuando comenzamos a mentir, por más pequeña que sea la mentira, corremos el riesgo de iniciar un camino sin retorno, por que cuando nos demos cuenta (si es que nos damos cuenta) siempre hallaremos justificativo para una mentira cada vez más grande, y luego terminaremos caminando de la mano de su hermano mayor, el engaño. Si estamos cerca de estos dos “hermanos”, estaremos lejos de DIOS. La mentira y el engaño nos llevan por añadidura a cometer otros delitos mayores contra el altísimo.

De ellos pueden resultar el homicidio, el hambre de mucha gente, el dolor de otros tantos, el robo, la coima; ,en suma infinidad de calamidades que pueden afligir y/o perjudicar a mucha gente. Si estás cerca de la verdad, estarás cerca de DIOS, vivirás una vida tranquila y reposada, en cambio si estás cerca de la mentira y el engaño, pecador a DIOS serás, y tu vida será una constante turbación, te sentirás intranquilo con el miedo perpetuo de que los demás te hagan lo mismo que tu haces con ellos.

A veces mentimos al aparentar cosas que no somos, o exageramos lo que somos, el aparentar nos hace mentirnos a nosotros mismos, al altísimo, a los demás. Nos introducimos en el pecado y lo que es peor, logramos que otros lo hagan, obligándonos y obligándoles a que también quieran aparecer fatuos, presumiendo algo que no son, o exagerando algo que sí son. No me refiero solo a los que instigan a la superficialidad, sino a aquellos que hacen creer a la gente que solo los que tienen un cuerpo perfecto obtienen el éxito, y aquí no detenemos un poco, debemos pensar donde nos lleva a nosotros y a nuestros hijos la despiadada sensualidad que vemos a diario en todos lados y que es escupida en todas sus formas por los medios audiovisuales y gráficos.

En muchos programas de televisión se observa que es algo normal tener dos esposas, o en otros que niños de catorce años para abajo mantengan aventuras sentimentales. Ni que hablar de los comerciales de TV, donde en muchos se sugiere el acto sexual o se muestran desnudos parciales (cuando no casi totales) o salen señoritas vestidas de forma bien provocativa.

El apego exagerado a la “moda” y la imitación de esos “arquetipos” señalados mas arriba, nos hace presenciar en la calle, en una oficina, en los colegios, o casi diría en todos lados, el triste espectáculo de mujeres de todas las edades, luciendo todo tipo de ropa insinuante, polleras muy cortas, o en algunos casos prendas que dejan entrever las intimidades femeninas.

Pensemos un poco, esto, está bien?, claro usted dirá: “si, a mis ojos está bien”, pero…a su alma y a la proyección del comportamiento de todos, está bien?, donde nos lleva?, a que camino, nos conduce a nosotros y a nuestros hijos?.

Déjeme decirle que es verdad, es agradable a los ojos ver toda esa sensualidad derramada por doquier, es agradable, como todos los caminos que conducen al abismo. Usted dirá que exagero, para nada, ni una coma, veamos en detalle adonde lleva ese agradable camino de la sensualidad:

el observar y/o el mostrar demasiado nuestros cuerpos lleva a nuestros jóvenes al deseo constante y a una apetencia desmedida del sexo, a pensar solo en como agradar o agradarse y dejar de lado cosas a veces fundamentales en su proceso educativo, a olvidar la espiritualidad (con ello por supuesto a DIOS) a revelarse contra sus propios padres, cuando éstos no acceden a sus deseos, al SIDA, a ser padres fuera de tiempo. Y aquellos jóvenes que llegan al punto de la exageración en el sexo, terminan por ser esclavos de él, con el peligro de la droga, el alcoholismo etc. Para los mayores las consecuencias son parecidas, con el agravante para los que son casados, la excesiva sensualidad lleva siempre a provocar situaciones que llevan a la infidelidad, a la larga o a la corta ésta destroza los matrimonios, y deja chicos sin el padre o la madre, transmitiéndole a ellos una herencia de errores.

Aquel que se ocupa obsesivamente de su cuerpo y de exhibir su anatomía, peca, aquellos que viven pensando en tener aventuras en las que esté implicado el sexo, peca, porque los unos y los otros tienen como fin y dios al cuerpo y al sexo, por lo tanto están alejados del ALTÍSIMO.

Dijo JESUS a sus discípulos: ” imposible es que no vengan más tropiezos; mas, ay de aquel por quien vienen!. Mejor le fuera que se atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. Lucas 17:1-2.

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El Pecado de la Arrogancia

En el mensaje “Demosle Toda la Gloria” consideramos como José se dio cuenta que su habilidad para interpretar los sueños era solo por la gracia de Dios; “Dios quien le dará al faraón una respuesta favorable” (Genesis 41:16). También se nos recordó las palabras de Pablo a los Corintios,”¿Qué tienes que no hayas recibido?” (1 Corintios 4:7), y de las palabras de Jesús,”separados de mí no pueden ustedes hacer nada” (Juan 15:5). Darle toda la gloria a Dios refleja un entendimiento de quien somos en Cristo y, más importante, quien es El en nosotros!De la manera que vemos la multitud de pecados ahora en el mundo, que causa a otros tal dolor, tenemos que recordar que todo pecado se origina en el orgullo y una falta de humildad – a la arrogancia, nuestra propia exaltación donde pensamos de nosotros mismos más alla de lo que deberíamos y, al final, tratamos de elevarnos a nosotros mismos más alla de Dios.Santiago escribió acerca de esta arrogancia cuando dijo, “no hablen mal unos de otros” (Santiago 4:11). El dijo que cuando somos injustamente críticos de los demás, no solo desobedecemos la ley del amor de Dios, sino también estamos hablando contra la ley de Dios y estableciendo un juicio sobre la ley – y solo hay un Juez! (Santiago 4:11-12). La desobediencia voluntaria involucra elevarnos a nosotros mismos al trono de Dios y juzgar cuales de Sus verdades aplican a mi vida. Esta es la mayor arrogancia!Isaías 14:13-15″Decías en tu corazón: Subiré hasta los cielos. ¡Levantaré mi trono por encima de las estrellas de Dios! Gobernaré desde el extremo norte, en el monte de los dioses. Subiré a la cresta de las más altas nubes, seré semejante al Altísimo. ¡Pero has sido arrojado al sepulcro, a lo más profundo de la fosa!”Este pasaje quizás se este refiriendo a un rey de la tierra en el tiempo de Isaías, o podría referirse a Satanás. De cualquier manera, claramente detalla el verdadero corazón del orgullo así como el resultado final para tal corazón. Isaías nos esta previniendo acerca del peligro de intentar elevarnos al nivel de Dios. Después de todo, este intento fue lo que ocasionó la caída de todo el genero humano en el Jardín del Edén; “cuando coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios” (Génesis 3:5).Debemos continuar examinando nuestro corazón y agresivamente eliminar todas las áreas de orgullo antes que estas infecten y contaminen todo nuestro ser. Podremos alguna vez deshacernos de todo orgullo? Podremos cesar todo pecado? Yo no creo que podemos.

Pero se que el día que lo veamos a El cara a cara, seremos completamente transformados, completamente glorificados, y completamente capaces de alabarle por toda la eternidad. Hasta el día que El nos llame a casa, debemos decir continuamente, “A El le toca crecer, y a mí menguar” (Juan 3:30). Hasta ese día, diligentemente debemos combatir el pecado de la arrogancia.

I. DONDE HAY ARROGANCIA NO PUEDE HABER MANSEDUMBRE

No todos tenemos ese espíritu de mansedumbre, porque la mansedumbre viene cuando nos dejamos guiar por el Espíritu de Dios. Sin esa guianza no hay mansedumbre.

Dios nos instruye en el espíritu de mansedumbre, pero muy pocos cristianos tenemos el espíritu de mansedumbre. Donde hay arrogancia no puede haber mansedumbre y la mayor arrogancia es cuando no reconocemos el pecado; cuando no reconocemos que somos pecadores viene la arrogancia a tomar cuerpo en nuestra personalidad y nos quita el espíritu de mansedumbre.

La bendición de tener ese espíritu de mansedumbre, que no todos tenemos, es cuando en realidad nosotros somos instruidos por Dios. Cuando el cristiano es instruido por Dios, realiza la obra.

¿Qué sucede cuando no hay mansedumbre? No soporta los fracasos y entonces viene un espíritu de rebeliones y enfrentamos los problemas con rebelión, no con mansedumbre.

La mansedumbre atrae al espíritu de inteligencia. Cuando una persona busca ser guiado por Dios viene el espíritu de mansedumbre a pesar de los problemas que podamos tener en nuestros corazones, porque todos tenemos problemas en nuestros corazones, y los problemas son tantos que la mejor manera que nosotros tenemos es instruirnos en la Palabra.

Salmo 25:9 “Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera.”

Sin la guía del Señor no hay mansedumbre. Cuando El nos guía, El nos enseña nuestros errores. Hay personas que vienen a buscar la dirección de Dios pero no les gusta que les digan la verdad, ¿Por qué? Porque no hay mansedumbre. Si hubiera mansedumbre soportáramos la Palabra direccional en el momento en que estamos siendo exhortados, reprendidos, dirigidos e instruidos.

Es increíble como esto se refleja tanto en los que saben mucho como en los que saben poco. Aquí no existe el nivel porque aquí lo que tiene que existir es la mansedumbre. Tú puedes estar veinte años en el ministerio y tener un cargo y no haber adquirido la mansedumbre.

Con la mansedumbre tienes que soportar cuando te llamen la atención; nosotros hemos nacido para aprender diariamente si nuestros padres no nos enseñaron como debían, no solamente en la vida educacional sino en la vida cristiana. Muchos dicen: “Yo vengo de tal religión porque mis padres me la enseñaron” entonces como los padres le enseñaron esa religión no aceptan la verdad de Cristo, no hay mansedumbre. La guianza del Espíritu es fundamental.

Cuando el cristiano empieza a tener mansedumbre Dios empieza a enlazar a ese cristiano, inmediatamente. Si tú haces un recuento de cuando te hiciste cristiano te vas a dar cuenta de cómo inmediatamente surgió un cambio en tu vida, porque fuiste enlazado por Dios. Cuando somos enlazados por Dios algo sucede en nosotros, increíblemente algo sucede.

Salmo 147:6 “Jehová exalta a los humildes, y humilla a los impíos hasta la tierra.”

La caída de los malos siempre lo verán los de recto corazón, pero no desees a esos impíos nada malo porque se detiene la justicia divina; no desees nada malo a esos que estuvieron contigo un tiempo y ahora no lo están, al contrario, acostumbrémonos a bendecirlos y huirá de tu corazón el resentimiento. Donde hay resentimiento no hay mansedumbre. Cuando tú perdonas estás provocando el espíritu de mansedumbre sobre tu vida, pero cuando tú te resientes, ese espíritu de Dios no va a tu vida. Es mejor entender a los malos sus sentimientos que no los malos nos entiendan a nosotros nuestros resentimientos. Cuando esto sucede el Espíritu de Dios, que nos enlaza, cuando no tenemos humildad nos suelta y si el espíritu nos suelta usted se siente sin guía; cuando esto sucede usted no tiene dirección, es cuando cometemos los errores más graves, sea joven, adulto o anciano. Necesario es que aprendamos que nosotros podemos ser salvados y liberados por Dios.

II. CUANDO HAY MANSEDUMBRE NOS RODEA EL ESPIRITU DE SALVACION

Cuando hay mansedumbre nos rodea el espíritu de salvación. No todos los ricos pueden tener mansedumbre porque no todos están dispuestos a dar de lo que tienen. Un pobre puede dar más que un rico porque en su corazón está el deseo de ofrendarle a Dios lo que es de Dios. En el rico es retener de lo que tiene. Cuando tú retienes lo poco, tú eres tan avaro como un rico. Ahora bien, no todos los ricos son avaros (no me mal entiendan) hay pobre que son avaros. Nosotros dependemos de dios.

Cuando tú ves a alguien con mansedumbre puedes sentir en tu corazón la alegría de saber que esa persona será salvo. Cuando vas a llevarle la palabra de salvación a alguien y lo ves orgulloso, mezquino para oír y para dar, tú estás topando una roca, pero cuando llevas la palabra a una persona, mujer y hombre, niño o anciano y son mansos, tú sabes que esa persona será salvo aunque no sea contigo pero tú sabrás que esa persona será salvo.

Salmo 76:9 “Cuando te levantaste, oh Dios, para juzgar, para salvar a todos los mansos de la tierra.”

O sea que no tenemos mansedumbre hasta que no somos salvos. La salvación trae a nosotros mansedumbre, y cuántos cristianos tienen que reconocer que si no fuera por Cristo ¿cómo fuera su vocabulario? Pero Dios se va a levantar para salvar por parte de Dios a todos los mansos de la tierra. Qué misericordia de Dios; qué espanto será el día del rapto, ¿dónde estaremos? Porque después que entramos en la vida cristiana viene otro nivel de juicio. Una cosa era el juicio cuando éramos impíos y otra cosa es el juicio cuando somos cristianos.

Tuve la bendición de conocer a un agricultor que no sabía ni leer ni escribir, solamente sabía contar, fue próspero gracias a una finca que él tenía. abrió una misión en esa finca y cuando nosotros llegábamos teníamos comida. El tenía una gran prosperidad, tenía molinos, había luz eléctrica pero no sabía leer; el tuvo esa prosperidad porque abrió su corazón al evangelio, y cuando lo abrió fue tan manso que quería que toda la comarca conociera lo que él conocía. Murió con honra, con bendición, con prosperidad, alcanzó la salvación. Fue librado y salvado por Dios; en la marca de Dios estaba ese campesino analfabeto.

¿Cuántas marcas de salvación tienen nuestros hijos? ¿Cómo preguntarle al Señor si nuestros hijos están marcados por El? Y si no están marcados por Dios hay que orar por espíritu de mansedumbre, porque ya acabamos de decir que todo el que tenga espíritu de mansedumbre será alzado por Dios y hay que ser inteligentes. La ira en nosotros es pecado, después de ser cristianos. Tú no tienes que vivir con rigor dentro de tu casa por lo que te entra o por lo que sale, tú tienes que vivir confiado. La confianza establece paz y felicidad, la desconfianza trae oprobio y pecado.

Salmo 149:4 “Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación.”

Esta Palabra nos ayuda a entender cómo el Espíritu de Dios está sobre nuestras vidas cuando somos mansos.

III. ¿COMO TRABAJAR CON UN ARROGANTE?

La arrogancia es un demonio que se desprende de la idolatría y establece contacto con nuestro carácter; y aunque no estés instruido y no tengas capacidad para amar, la arrogancia mata el amor. La arrogancia no deja que te capacites para entender cuando te piden perdón; donde hay arrogancia no te acepta el perdón. La arrogancia nos hace miserables.

La arrogancia no tiene niveles y es por eso que insto a la obra de la iglesia a que sigan reprendiendo la iniquidad generacional de su vida, de su heredad. Es falso cuando dice: “Reprendo la iniquidad de mi esposo o de mi esposa” ocúpese de la suya; usted no conoció a sus generaciones pasadas y debe de reprender que ese espíritu de iniquidad sea levantado.

Mira para el futuro de tus nietos, para el futuro de tu familia, de tus sobrinos, para el futuro final de tu vida porque tú no sabes dónde vas a parar, ni quién te va a cuidar al final de tus días; puedes tener muchos hijos y el día que mueras ninguno estar a tu lado.

Yo miro esos accidentes trágicos donde la policía te recoge, te tiran en una camilla y ninguno de los tuyos estuvo contigo. De algo vamos a morir, pero que seamos aun en la muerte, llamados por Dios, no por el hombre, porque un accidente de muerte no es por Dios, es por el hombre. Debemos de tener conocimiento y orar: “SEÑOR, YO QUIERO MORIR EN TU PLAN”, “SEÑOR, CUANDO ME LLAMES QUE SEA EN TU TIEMPO, NO EN EL DEL HOMBRE”.

Satanás es experto para por la muerte de un santo estropear la fe de humillar, y falta la oración de seguridad.

Igual que tú tienes cerrojos y seguros en las puertas de tu casa, tú tienes que tener seguridad de que tu familia no morirá en el plan del hombre sino en el plan de Dios.

Cuando hay mansedumbre los cielos se abren; no hay un justo que no sea manso, así que puedes evaluar en qué medida tienes tu mansedumbre.

La mansedumbre es en el momento en que te hieren y te lastiman poner la obra primero, no tu persona. Cuando tu persona no interesa más que la obra, tú estás trabajando en tu mansedumbre; cuando cierras tu boca y no contestas para no dañar a la obra, tú estás teniendo mansedumbre; cuando se te llame la atención justamente y tú lo reconozcas, la mansedumbre trabajó en ti. Cuando te pones airado y crees que te están llamando la atención porque tú eres tú, sabemos que no podemos seguir trabajando en esa área con ese tipo de cristiano porque no hay reconocimiento de que alguien pueda exhortarte a mejorar tu vida.

Salmo 22:26 “Comerán los humildes, y serán saciados; alabarán a Jehová los que le buscan; vivirá vuestro corazón para siempre.”

Hay promesas grandes de salvación para los mansos de la tierra. El Presidente Abraham Lincoln fue un hombre manso; él fue humillado y vejado, pero era tan manso y sus palabras tenían tanta sabiduría que aún los que sabian más se humillaban cuando él hablaba. Es increible cómo podemos mejorar en nuestro mundo espiritual el carácter de mansedumbre.

Por la mansedumbre se obtendrá la gracia. ¿Cuántas bendiciones hemos perdido por no tener mansedumbre? Pida al Señor para usted el carácter de mansedumbre, a veces es importante recordar de dónde venimos.

Amén.

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Comienza por el principio
Continúa hasta el final,
Ahí, detente.

¿Qué hiciste hoy
para ser feliz?

No oigas…
¡Escucha!

Comprende para que
te comprendan.
Ponte en lugar del otro.

Imposible cambiar a los otros,
pero tú sí puedes hacerlo.
Da hoy el primer paso.

Mirate desde un espejo
¿eres lo que quieres ser?
Nadie es responsable
de tu propia vida.

Tienes el poder de elegir
¿No eres maravilloso?

Crea las cosas dos veces:
primero, mentalmente.
Mide dos veces, corta una.

Eres un ser único.
No vivas el papel que
otros te asignen, sé tú mismo.

Vive tu papel en la película de la vida.
Rescribe el guión, si no te gusta.
Defiende tus valores.

Pon una muralla ante el
chantaje sentimental.
No permitas que nadie, nadie
te manipule.

Nunca juzgues ni critiques
a los que no están presentes.

Planifica para mañana,
haz lo correcto ahora.

Ante lo difícil o desconocido
pide consejo a los sabios.
Decide tú. Es tu vida.

¿Ya pensaste y decidiste cuál
es tu lugar en la vida?
¿Qué estás haciendo al respecto?

Todo tu día está ocupado y
por la noche duermes.
¿A qué hora piensas?

No te disperses
ni cortes la maleza
del jardín equivocado.

Todo camino comienza
con el primer paso.

Sé tolerante para que
otros lo sean contigo.

En esta vida, nada es blanco
ni totalmente negro.

No juzgues sin conocer
todos los hechos.
Escucha a todas las partes y después
¡Abstente mejor de juzgar!
Cada quien tiene sus motivos.

Nadie puede herirte
sin tu consentimiento.
Serás feliz o desgraciado
según tu libre elección.

Tu privilegio es tomar
la iniciativa
Haz que las cosas sucedan.

Actúa ya.
Dios te dio recursos,
iniciativa e inteligencia.

Cualquier vacío será llenado.
Si no decides y actúas, otros
lo harán por ti.

Todos cometemos errores.
Acèptalos
sin arrepentimiento,
muévete adelante. Aprende.

Comprométete contigo mismo
a ejercer la libertad de elegir

Vas hacia arriba, pero…
¿Está tu escalera colocada
en la pared correcta?

Tú eres tus pensamientos.
Si crees que puedes, puedes.

Hoy es un día maravilloso.
Todo lo que necesites saber
te será revelado.
Todo lo que necesites,
te será dado.
Acéptalo y da las gracias.

¿Venderías tu cerebro, tu voz,
tu capacidad de aprender..? ¿No?
Entonces… ¿Por qué no los usas?

Da lo que puedas que todo
te será multiplicado .
Hasta una sonrisa.

Al despertar mírate al espejo y afirma que tú eres único, divino, inteligente y vas a triunfar ese día.
Tú eres lo que piensas y decides.

Recibe y despídete siempre
con una sonrisa.

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