1-¿Qué es la verdad?
Jesucristo es la verdad El es el camino, la verdad y la vida! Jesús mismo nos lo dice: “Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.” (Juan 18, 37-38).

Jesucristo es Dios que por amor a nosotros – por amor a todos – se hizo hombre, para sacarnos del error, perdonarnos y darnos participación en la vida divina para siempre. Pero hay que escucharle y abrir el corazón para que El entre.

El gobernador romano, Pilato, tuvo a Jesús delante pero no quiso entender. Estaba atado a sus intereses. ¿De que le valieron si no encontró la vida eterna? ¿Y tu?
Tienes ante ti las verdades que Cristo enseña por medio de su Iglesia. Al conocerlas y vivirlas serás de Cristo y tendrás la felicidad y la salvación (Lc 10, 16). ¿Abrirás tu corazón a la verdad o te lavarás las manos como Pilato?

2-¿Quién es Dios?
Dios es: El Ser supremo. Es el Creador y dueño de todo. Todo lo sabe y lo puede.

*Es Trinidad: un Dios y tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

*Es misterio, pero se da a conocer: ¡Es nuestro Padre!. Infinitamente bueno, perfecto, poderoso, sabio y eterno… No cambia. Dios es amor. ¡Dios te ama!

3-La vida humana es sagrada porque:
Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.

Dios se hizo hombre para que el hombre pueda participar de la vida de Dios.

Dios es el único dueño de la vida. Dios dijo: “no matarás”. El aborto y la eutanasia matan y aunque el estado los legalice siguen siendo un crimen ante Dios. Toda ley humana debe someterse a las leyes divinas.
Lee la Biblia: Génesis 1, 25-30; Juan 1, 9-14.

4- El propósito de nuestra vida:
Dios nos creó para conocerle, amarle y servirle. Solo así seremos felices.

5- ¿Cómo quiere Dios que le amemos?:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y ama a tu prójimo como a ti mismo.

Lee en la Biblia: Lucas 10, 25-27.
Reflexiona: ¿En qué pones tu mayor atención?

6- ¿Cómo podemos conocer y servir a Dios?
Viviendo como fieles hijos de la Iglesia que Cristo fundó. En ella el Espíritu Santo nos guía y alimenta. Por eso debemos conocer y amar sus enseñanzas.

7- ¿Qué libros nos revelan la vida y enseñanzas de Jesús?:
La vida y enseñanzas de Jesús fueron transmitidas por los Apóstoles por medio de dos vías:

a) Por la Tradición que recoge el mensaje comunicado primero oralmente.

b) Por las Escrituras procedentes de los Apóstoles que componen los libros del Nuevo Testamento, en especial en los cuatro Evangelios los cuales fueron escritos por Mateo, Marcos, Lucas y Juan. (“Evangelio” significa “buena noticia” porque Jesús ES la Buena Noticia).
Estamos llamados a vivir el Evangelio con el poder del Espíritu Santo. Así hicieron los santos. Todos estamos llamados por Dios a ser santos.

8-¿Qué es la Biblia?:
La palabra “Biblia” viene del griego y significa “libros”. Es el conjunto de Libros Sagrados llamados también “Sagradas Escrituras” que contienen la Palabra Viva de Dios. Contiene la “Historia de Salvación” (como Dios nos salva). Nos revela las verdades necesarias para conocerle, amarle y servirle. Se divide en dos partes: Antiguo Testamento (antes de Cristo) y Nuevo Testamento (plenitud de la promesa en Cristo).

Cómo buscar un pasaje en la Biblia: La Biblia se divide en libros, capítulos y versículos.
Ejemplo: “Juan 3, 16″ es: el Evangelio de Juan, capítulo 3, versículo 16.
Puedes encontrar el libro en el índice.

9-Si tengo la Biblia, ¿para qué necesito la Iglesia?
Necesitamos también a la Iglesia porque:
La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, instituido por el mismo Jesucristo para salvarnos. Dios quiere que seamos una familia con Jesús como cabeza. En la Iglesia recibimos todas las gracias de Jesús necesarias para la santidad y salvación. No podemos guiarnos solos: “Ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia” (2 Pedro 1, 20). La Iglesia, como madre y maestra, es la auténtica intérprete y formadora a través de sus pastores. Aceptar y vivir esta verdad requiere humildad. Lee en la Biblia: Hechos 2, 42; 2 Timoteo 4, 1-5.

10 -El pueblo escogido por Dios para preparar el camino a Jesucristo:
Dios preparó el camino por medio de Israel, el pueblo Judío. Su historia está relatada en el Antiguo Testamento. Dios habló por medio de Abraham (nuestro padre de la fe); Moisés (quien sacó a los judíos de la esclavitud de Egipto y los condujo por el desierto 40 años hacia la tierra prometida); mas tarde Dios envío a los profetas (Isaías, Ezequiel, Jeremías y otros). Israel tuvo reyes como Saúl, David y Salomón. Jesucristo es descendiente de David.
Lee en la Biblia: Deuteronomio 7, 6; Hebreos 1, 1-2.

11 -¿Qué es Pecar?
Pecar es ofender a Dios. Desobedecerle.
Adán y Eva cayeron en la tentación de Satanás y libremente desobedecieron a Dios. Hoy el pecado rige la mentalidad del mundo y muchos van a la ruina total (el infierno). Pecar es separarse del camino de Jesús y de su Iglesia.
Pero Dios envía su Espíritu a sus hijos para que se arrepientan, acepten a Jesucristo y vivan una vida nueva en EL.
Lee en la Biblia: Mateo 17, 17; Romanos 3, 9-12.

12 -¿Cuál es el resultado del pecado?
El pecado nos causa ceguera espiritual.
Solo vemos las cosas materiales sin entender su propósito en el plan de Dios. No sabemos lo que es el amor de Dios. Nos creemos buenos, cuando en realidad somos egoístas. Vivimos dominados por el mundo, el demonio y la carne. El pecado separa, hace sufrir, finalmente lleva al infierno (separación eterna de Dios y terrible tormento). Todos somos pecadores. Jesús quiere perdonarnos y darnos a conocer su amor.
Lee en la Biblia: Juan 8, 34.

13 -¿Cómo nos salvó Jesucristo de nuestros pecados?
Jesucristo nos salvó amando y obedeciendo al Padre en todo.
Su compromiso lo llevó a entregar su vida por amor: Sufrió y murió en la Cruz por nuestros pecados.
Lee en la Biblia : Mateo 26, 42.

14 -”¡Pero yo no hago mal a nadie y rezo en mi casa!”
¡Quien se crea inocente de culpa esta ciego!
El error es que nos medimos por las normas del mundo. No te midas por los demás. Jesucristo es la medida a la que debemos crecer. Y todos estamos cortos. Al mirarlo a EL vemos cuánto pecado hay en nosotros. ¡Arrepiéntete antes de que sea tarde!.
Lee en la Biblia: Juan 8, 7 & 15, 22.

15 -¡Yo creo en Dios pero no soy fanático!
Con el pretexto de no ser fanáticos muchos están evadiendo las exigencias del Evangelio. No son fanáticos pero son mediocres.

No se deben confundir los excesos de los fanáticos con la entrega total que Dios nos pide.
Dios exige una entrega total. Dios es misericordioso pero también es Justo. Quien no se atiene a su perdón y se arrepiente, se perderá para siempre.
“Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no de buen fruto será cortado y arrojado al fuego (Mateo 3, 10).

Dice Jesús: “he venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡Cuánto desearía que ya estuviera encendido!” (Lucas 12, 49).

16-¿Qué nos revela la Cruz?
La Cruz revela:

· Cuán malo es pecar, ya que requiere tal remedio.

· Cuánto nos ama Dios, ya que sufrió y murió por nosotros.

· El poder y la victoria de Dios sobre el mal.

· La Cruz es el único camino para seguir a Cristo.

17 -Al tercer día de su muerte, Jesucristo !Resucitó!
Venció a la muerte y se presentó a las mujeres y a sus discípulos con su cuerpo glorioso. Ahora vive y reina para siempre. Un verdadero Cristiano le conoce y participa YA de su vida manteniéndose fiel al bautismo recibido.
Lee en la Biblia: Juan 20, 11-18, 1 Juan 2, 1-2.
Hechos 10, 40-43.

18 -Cincuenta días después de la Resurrección ocurrió ¡Pentecostés!:
Dios envió el Espíritu Santo sobre sus discípulos que oraban con María en el Cenáculo. Así recibieron los frutos del sacrificio de Jesús en la cruz. Se llenaron del Espíritu Santo y así recibieron entendimiento profundo de las verdades sobrenaturales. Comprendieron quien es Jesús, sus obras y sus palabras. Se llenaron de poder para renunciar a su cobardía y sus pecados y vivir una vida nueva. Aquel día comenzaron a anunciar a Jesucristo y comenzó la Iglesia. En los Hechos de los Apóstoles (en la Biblia) puedes leer la historia del comienzo de la Iglesia por el poder del Espíritu Santo.
Lee en la Biblia : Hechos 2,1-6

19 -El Espíritu Santo es Dios, el Señor y dador de vida que viene para cumplir la promesa de Jesús:
Nos hace hijos de Dios, partícipes de la vida de Cristo, capaces de pensar, actuar, rezar y amar como Cristo. Nos da su poder y sus dones para una vida nueva. El Espíritu hizo nacer a la Iglesia y le sigue dando vida.
Lee en la Biblia : 1 Pedro, 2, 4-10.

20 -¿Qué es la Iglesia?
La Iglesia es el Cuerpo Místico de Jesucristo (la cabeza) con sus fieles (sus miembros).A pesar de las faltas de sus miembros la Iglesia es Santa (porque participa de la vida de Dios), es católica (que significa “universal”) y apostólica (porque sus pastores son sucesores de Pedro [su sucesor es el Papa] y los apóstoles [los obispos]). Dios quiso que viviéramos como un pueblo en alianza de amor con El. El es el pastor y nosotros, como Iglesia, somos su rebaño.
Lee en la Biblia: Efesios 4, 3-5; Mateo 16,3-20;
Hechos 20, 28; Lucas 10, 16.

21- Pero yo no veo amor en mi Iglesia
Si no ves amor en tu Iglesia entonces imita a Jesús que tomó a la Iglesia como esposa y murió por ella (Efesios 5). Nos amó aun siendo nosotros pecadores. Vino a perdonar.
El no la abandonó. El vino a servir y no a ser servido. Tu ama y perdona primero. “Mayor felicidad hay en dar que en recibir” (Hechos 20, 35). No debemos esperar encontrarlo ya todo hecho en la Iglesia. No nos podemos desanimar. La Iglesia es el Cuerpo de Cristo y El te alimentará en Ella si perseveras. A pesar del pecado de los hombres, Jesús sigue presente en los sacramentos, en la guía del magisterio, en el ejemplo de los santos, en la oración comunitaria…
Lee en la Biblia lo que Cristo prometió a su Iglesia: Mateo 16:18 “Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”

22 -¿No somos libres para escoger la religión que nos guste?
Si, somos libres, pero también somos responsables de usar la libertad para buscar la verdad y hacer el bien.
Solo un camino lleva a la salvación. Jesús dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mi”(Juan.14, 6). Solo hay una Iglesia fundada por El. Dice Jesús a Pedro “A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos”. (Mateo 16,19).

23 -¿Por qué rezar a los santos?
Jesús es el único Camino; los santos son los que viven en ese Camino que es Cristo, ya sea en la tierra o en el cielo.
Los santos interceden, nos “tienen presente ante nuestro Dios”(Tes 1, 2-3). Dios quiere esta unidad de oración y amor.
Lee en la Biblia: Colosenses 1, 2; Ap.5, 8-14.

24 -¿Qué hacemos en la Santa Misa?
En la Santa misa, como en la Última Cena, La Iglesia recibe la Palabra de Dios, se une al sacrificio de Jesús y recibe a Jesús mismo en la Eucaristía, también llamada “Comunión”.Lee en la Biblia : Lucas 22, 14-20

25 -¡Pero yo amo a Dios sin tener que ir a la Iglesia!
Quizás pienses que eres bueno y rezas en tu casa. Es esencial orar en la casa pero no es suficiente.
Jesucristo estableció una alianza con nosotros a la que debemos ser fieles. El nos enseñó una forma de vida con compromisos que no podemos olvidar. Ser Iglesia es parte esencial del designio divino. El es Padre de un pueblo y quiere a sus hijos unidos, formando el Cuerpo de Cristo. En los Hechos de los Apóstoles vemos que los primeros Cristianos vivían unidos en la Iglesia.
La obediencia a Dios nos exige incorporarnos a la Iglesia. Quien dice amar a Dios y no le obedece es un mentiroso.
Lee en la Biblia: 1 Juan 5, 2.

26 -Yo NO cumplo con todo pero siento a Dios en mi corazón
Esa es la mentalidad del mundo que se guía por los sentimientos egoístas.
Los Cristianos también tienen sentimientos pero los someten a Dios. No se dejan llevar por el sentimiento del momento; OBEDECEN aunque a veces no lo sientan. Ningún amor puede basarse meramente en sentimientos. Dice Jesús: “no todo el que diga `Señor, Señor’, entrará en el Reino” (Mateo 7, 21).

27 -¿Quién es la madre de Jesucristo?
La Virgen María.

· La Stma. Virgen María es también madre nuestra y nos lleva a Jesús.

· Dios la preservó libre de todo pecado desde su concepción. Por eso es La Inmaculada Concepción. Como toda criatura, ella depende de la redención de Jesucristo pero esta redención operó en ella preservándola de pecado.

· La Virgen es Madre siendo a la vez siempre virgen.

· Ella está ahora en el cielo en cuerpo y alma porque fue asumida al cielo.
Lee en la Biblia: Lucas 1, 26-38

28 -¿Por qué decimos que María es “Madre de Dios”?
Porque es Madre de Jesús quien es Dios y Hombre.
Si negáramos su maternidad divina entonces también negaríamos que Jesucristo, su hijo, es Dios.
Lee en la Biblia: Lucas 1, 39-45

29 -¿Hay muchas Vírgenes María?
Solo hay una. Pero es conocida por muchos nombres en los diferentes pueblos: Virgen de la Caridad, de Regla, Inmaculada, Guadalupe, Merced, Altagracia, etc. Es la misma y única Virgen María, Madre de Dios. y madre nuestra.

30 -¿Vendrá Jesucristo de nuevo?
Sí. Ya esta con nosotros en la Eucaristía, en la oración pero vendrá lleno de gloria y poder para clausurar la historia y juzgar a vivos y muertos.
Los buenos irán al cielo (felicidad eterna con Dios); los malos al infierno (castigo eterno).
Lee en la Biblia: Mateo 25, 31-46 Ap. 22, 12-14.

31 -No pude casarme por la Iglesia pero me casé por el poder civil.
El matrimonio ha de consagrarse como sacramento.
Dios ha de ser el primero en nuestras vidas. Si no puedes casarte según el orden santo de Dios, es señal de que no está en su voluntad para ti. El Padre infinitamente bueno, quiere solo nuestro bien. Los Católicos que viven como casados fuera del sacramento no podrán comulgar ni confesarse.
Si estas casado sin el sacramento consulta con un sacerdote. Quizás sea posible resolver los obstáculos y casarte por la Iglesia. (Cuando una pareja casada por civilmente se casa por la Iglesia se llama “convalidación” del matrimonio).
Nunca olvides que el amor de Dios es infinito, persevera a pesar de las dificultades.
Lee en la Biblia: Mateo 5, 27-32

32 -¿Los divorciados pueden comulgar?
Antes de responder “si” o “no” hay que explicar. Al divorciado no se le prohíbe la comunión mientras no atente casarse de nuevo fuera de la Iglesia. Al divorciado le aplica la misma prohibición que a todos: No se puede comulgar en pecado mortal. La Iglesia enseña que es pecado mortal tener relaciones fuera del matrimonio y que un católico que ha entrado en el sacramento matrimonial no puede volverse a casar (a no ser que el primer matrimonio sea considerado nulo por la Iglesia).
Toda persona que comete pecado mortal debe confesarse antes de recibir la comunión. Pero la confesión requiere renuncia al pecado.
El divorciado puede comulgar mientras esté en gracia, guardando castidad (no conviviendo con alguien).

33 -¿Por qué confesarme con un hombre? – “Yo me confieso directo con Dios”
Jesús estableció un sacramento para comunicarnos su perdón.
El dijo a sus Apóstoles: “Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan” (Juan 20, 23). Este poder continúa en los obispos y sacerdotes. Ellos no perdonan en nombre propio sino en nombre de Jesucristo.
“Confesarse directo con Dios” contradice la enseñanza de Cristo. Quien lo haga por ignorancia no tiene culpa, pero usted ya queda advertido. No desprecies a la misericordia que te espera en el confesionario

Piensa: ¿Cuándo fue la última vez que te confesaste?
RECUERDA:
El hombre pecó y se perdió.
Dios envió a Su Hijo Jesús para salvarnos
y darnos una vida llena del Espíritu Santo.
Sin nuestra respuesta fiel a Jesús no tendremos parte en el cielo.
Dios nos da la Iglesia como madre y maestra, con todos los medios necesarios para nuestra salvación. Dios es amor.
PARA RECIBIR LA SALVACIÓN Y VIDA NUEVA:
Acepta el amor y la autoridad de Jesucristo tu Señor y Salvador.
El nos habla en Su Iglesia.
Obedece su doctrina y su moral en todas las áreas de tu vida.. en cada acto. Únete a tus hermanos en tu parroquia.
Persevera en la pruebas por amor a Jesucristo.
Arrepiéntete de tus pecados y confiésate ante un sacerdote.
Ve a Misa cada Domingo como lo pide Jesús en su Iglesia.
Reza a solas y en familia a diario con la Biblia y el rosario.
Sirve a tu Iglesia y a tus hermanos
¡Vive para darte por amor a Jesucristo!

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Había una vez una joven , que tenia de todo…….un esposo
maravilloso, hijos perfectos, un buen empleo que le daba
muchísimas gratificaciones y una familia muy unida….lo
extraño es que ella no podía conciliar todo eso……el trabajo y los quehaceres la ocupaban todo el tiempo y su vida siempre era complicada en algunas áreas

Si el trabajo le tomaba mas tiempo , ella tomaba tiempo de
los hijos, si surgían problemas, ella dejaba de lado al esposo para tener mas tiempo para resolverlos, y así las personas que ella amaba y sus necesidades pasaban a segundo lugar para después…

Un dia su padre, un hombre muy sabio, le dio un hermoso
regalo, UNA FLOR muy cara y rara de la cual solo existía un
ejemplar en todo el mundo, era única, irrepetible. Al
entregársela a la hija, este le dijo: ” hija, esta flor te va a ayudar mucho…! mas de lo que te imaginas!

Tan solo tendrás que regarla y podarla de vez en cuando y a
veces conversar un poco con ella y a cambio te dará un
perfume maravilloso y flores divinas. La joven quedo muy emocionada….a fin de cuentas la flor era de una belleza sin igual…

Pero el tiempo fue pasando, los problemas surgieron, el
trabajo consumía todo el tiempo y su vida continuaba agitada y confusa que no le permitía cuidar de la flor…

Ella llegaba a casa, miraba la flor y estaba viva, no mostraba señal de debilidad o de estar marchitándose, apenas un poco descolorida, pero aun linda y perfumada, entonces ella pasaba de largo, aspirando embelesada el aroma que ella dejaba en la casa.

Hasta que un dia, sin darse cuenta la flor murió, ella al llegar a casa se llevo un tremendo susto y una honda pena, la bella flor ahora estaba marchita y sin vida, la raíz reseca, sus hojas caídas, oscuras y arrugadas …la joven lloro mucho y contó a su padre lo que había sucedido…

Su padre le respondió “yo ya me imaginaba que eso ocurriría, lastimosamente no puedo curar tu pena dándote otra flor igual a esa que pueda compensar su falta, porque era única, así como tus hijos, tu esposo, tu familia… todos son bendiciones que has recibido de Dios, pero tienes que aprender a regarlos, podarlos y darles atención, pues al igual que la flor que has perdido, los sentimientos también se mueren y se marchitan… Te acostumbraste a ver la flor siempre ahí, siempre florecida y perfumada y te olvidaste de cuidarla.

!CUIDA A LAS PERSONAS QUE AMAS! ¿tu estas cuidándolas?

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Cierta vez, escuche a alguien que se refería a los problemas que se suscitan en los matrimonios, y esa persona, hacia hincapié en que los mismos se generaban, porque los cónyuges no terminaban de conocerse bien el uno al otro. Y es cierto, si no aprendemos a conocer bien a quien esta al lado nuestro, la relación se hará mas difícil, día a día, quizá conozcamos los errores de la otra persona, pero no conoceremos todas sus virtudes, eso hará que nuestro corazón se aleje paulatinamente de esa persona.

Ahora bien, si por el desconocimiento que tenemos de los demás, nos alejamos y además también peleamos, lo cual produce que andemos desconfiando de todos y atando relaciones solo por conveniencia, nos lleva a una pregunta vital para los que nos llamamos Cristianos; ¿Conocemos realmente a nuestro Señor Jesucristo? ¿Conocemos en realidad sus deseos para con nosotros? ¿Sabemos fehacientemente como vivió y como es su amor para con nosotros?. Yo diría que en algunos casos, no lo sabemos, en otros no nos importa o simulamos ignorancia.

“…El que me ama, mi palabra guardara, y mi Padre le amara, y vendremos a él, y haremos con él morada” Juan 14:23. Dice el hijo de Dios: “el que me ama, mi palabra guardara”, esta cita nos ayuda a responder por lo menos, las dos primeras preguntas. Si le amamos, cumpliremos con lo que su palabra nos enseño; pero a la vez, también le amamos, porque hemos aprendido de su palabra, y de que nos habla su palabra?. Sencillo como El, su palabra nos enseña sobre el amor de Dios para con nosotros, del amor entre nosotros, del amor medido hacia nosotros mismos.

Del saber dar, recibir, pedir, tolerar, perdonar, en suma, vivir realmente en santidad y en forma sencilla. Como primera medida, debemos leer los evangelios en forma concienzuda y a corazón abierto, de esta forma aprenderemos de su palabra y de sus hechos, y si por la gracia del Espíritu Santo, tanto nuestros ojos como el corazón fueron abiertos, veremos, que siendo Jesús el Hijo Unigénito de Dios, hecho hombre, fue sencillo de corazón y de espíritu, siendo pecadores nos busco y nos perdono, demostró su poder al sanar nuestras enfermedades al revivir muertos y de muchas y milagrosas maneras, nada quiso para si, solo que creyésemos en El; tomo su vida por nosotros, no reclamo la de nadie, nos mostró la grandiosidad del Padre resucitando y enviándonos “el Santo Espíritu de Dios”, solo nos reclamo y nos reclama que creamos en El, en una palabra, que tengamos FE.

El Perdonar

Dos de las palabritas mas usadas en los Evangelios, son perdón y perdonar, por la primera el diccionario nos dice: “Acción y efecto de perdonar – Indulgencia, remisión de pecados”, y por la segunda: “Renunciar a obtener satisfacción o venganza de una ofensa recibida, o dejar de exigir una deuda – Excusar de una obligación”. Ellas son mencionadas constantemente por los Evangelios, y son un resultado del inmenso amor de Dios para con nosotros. El envió a su Hijo Santo, a fin de que mediante su predica y su sacrificio, fuésemos perdonados en nuestros pecados, pero, a fin de recibir la bendición del perdón, que acción diaria debemos los cristianos ejecutar? Nada menos y nada mas que perdonar. “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados” Lucas 6:37. “Entonces se le acerco Pedro y le dijo: Señor, ¿cuantas veces perdonare a mi hermano que peque contra mi? Hasta siete?. Jesús le dijo: no digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete. Mateo 18:21-22.

Cuantos de nosotros cuando alguien nos ofende, o nos dice y/o hace algo que nos perjudica o no nos gusta o que creemos que será perjudicial para esa misma persona, no enojamos mucho y lo peor es que luego no lo perdonamos, lo peor es ese resentimiento a veces dura para toda la vida. En cuantas circunstancias tenemos algún tropiezo ocasional con alguien y de lejos o de cerca lo insultamos y si lo tenemos a mano, puede la cosa llegar hasta la agresión.

Esto no debe ser así, hermanos, el tener el perdón siempre a mano, significa que tenemos AMOR CRISTIANO, y si pretendemos ser Cristianos de verdad, no puede faltar el amor total y si él no falta, tampoco faltará una rama de éste, el perdón. ¿Cuantas veces en forma pública o privada tú le pides perdón a DIOS? y si le pides y pretendes que DIOS te perdone ¿Porqué tú no perdonas las faltas de los demás por pequeñas que estas sean?

Algunas personas no tienen el suficiente amor como para perdonar ¿Y sabes porqué? porque no aman lo suficiente a DIOS, porque si cualquier persona cumple con el primer mandamiento que dice “Ama a DIOS con toda tu mente, con toda tu alma y con todo tu corazón, ama a DIOS por sobre todas las cosas” el solo y gran hecho de amar a DIOS, te posibilitará el tener ese amor amplio y divino que hará que tú también perdones, porque serás parte de EL, y si tienes el amor de DIOS, tienes su unción, y aquel que se llame Cristiano o siervo de DIOS tiene que amar todas la cosas que puso el Creador sobre la tierra, y entre ellas y principalmente a los hombres a quienes hizo a su imagen y semejanza.

¿No sabes que el no perdonar engendra veneno en nuestro corazón? Porque a partir de un enojo crece la semilla del odio dentro de ti, y envenenará tu alma de tal manera, que ya nunca tendrás paz, vivirás amargado, esperando el momento de la venganza y si esta llega en algún momento, no creas que ahí acabará todo, las consecuencias de la venganza que tú tomes pueden traer resultados funestos para ti, de parte de DIOS y/o de los hombres, además tendrás como contrapartida el odio de tu oponente o de sus familiares.

Si alguien piensa distinto a ti o hace algo que tú crees que está mal o te insulta, primero persuádelo con palabras cristianas y perdónalo y si persiste en su error perdónalo.

“Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A este como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo. El Señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debí cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Más el no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su Señor lo que había pasado. Entonces llamándole su Señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste, ¿No deberías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?. Entonces su Señor, enojado, le entregó a los verdugos, para que pagase todo lo que debía. Así también mi Padre Celestial, hará con vosotros, sino perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas”Mt. 18:23-35.

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