CUATRO CAUSAS PRINCIPALES DE DIVORCIO

1) Problemas Financieros: (No tener un correcto entendimiento respecto del manejo del dinero, haciendo excesivas compras a crédito y consintiendo en gastos extravagantes).

2) Relaciones conflictivas con parientes políticos: (Criticándolos y viviendo muy cerca de ellos).

3) Falta de énfasis en la vida espiritual: (Dejando de orar en la mesa, de tener cultos familiares y de concurrir a las reuniones de la Iglesia).

4) Fallas en la relación amorosa: (Carencias en las cortesías cotidianas, en la exteriorización del amor y en la adaptación sexual).

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CUATRO COSAS QUE LOS MATRIMONIOS DEBEN SER:

1) AMANTES – 2) COMPAÑEROS – 3) SOCIOS – 4) CRISTIANOS EN SU COMPORTAMIENTO.

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PUNTOS GENERALES A TENER EN CUENTA:

1) El matrimonio es el vínculo más importante, también es el más duradero y el más íntimo.

2) Busque ayuda de un tercero cuando un problema matrimonial aparece. Esta ayuda debe provenir de una persona espiritual y debe ser solicitada inmediatamente.

3) Vuélvase un experto en el matrimonio. Una señorita que quiere ser enfermera dedicará años a prepararse. Una que desea ser maestra dedicará aún más años. Una que planea pasar su vida como esposa, a menudo ni siquiera dedica una hora para prepararse para el más importante trabajo en la vida de una mujer.

4) Dialogue sobre sus problemas conyugales con su esposo o esposa. Háganlo como cristianos y como adultos. Cada uno tiene derecho a ser escuchado.

- Recuerde, en esta lección no estamos tratando de enseñarle cómo cambiar a la otra parte sino, por el contrario, cómo cambiar nosotros.

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EL ORDEN DIVINO PARA EL HOGAR

1- Dios. Lo que dice debe ser hecho.

2- Hombre. El hombre es el líder del hogar en pureza, en vida espiritual y en amor. (Josué 24:15; Hechos 16:31; 1° Corintios 14:34-35).

3- Mujer. La mujer debe estar sujeta a su esposo. (Génesis 3:16; Efesios 5: 22-24, 33; 1° Timoteo 2: 11-14; 1° Pedro 3:1-2). Observe las palabras “sumisión”, sujeción”, “obediencia”, “reverencia”, etc.

4- Niños. Los niños deben obedecer a sus padres. Deben ser disciplinados por sus padres. (Proverbios 13:24,l 19:18, 23:13-14, 29:15-17). Tampoco deben negarse los padres a tener hijos (Génesis 1:28).

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COSAS QUE LAS ESPOSAS DEBEN TENER EN CUENTA

1) Fracasar como esposa es fracasar en la vida.
2) El propósito de la creación de la mujer fue que fuera esposa.
3) Déle a su esposo el primer lugar en su vida.
4) No se mofe de otros hombres en la presencia de su esposo.
5) Si su esposo es inconverso y rebelde contra la iglesia, no discuta este tema con él, ni le diga cuánto disfruta la Iglesia.
6) Asegúrese de alentar a su esposo. No lo desanime. Recuerde que Ud. es ayuda idónea.
7) Hágalo sentir importante a su esposo. La única manera que Ud. sea una reina es hacerlo a él rey.
8) Mantenga el ambiente hogareño tan cálido como sea posible.
9) No discuta con los niños o los corrija en presencia de su esposo.
10) Si Ud. es más capaz que él, aparente serlo menos. Manifiéstele su necesidad de él.
11) Ubique a su esposo antes que a los niños.
12) Ame a su esposo y hágaselo saber.
13) Pase tiempo con él periódicamente.
14) Interésese en sus actividades.
15) Sométase siempre a su esposo.
16) Sea hermosa y atractiva.
17) Vístase como él quiere que lo haga (siempre dentro del pudor). Piense en él al elegir su vestimenta.
18) Háblele sinceramente de sus necesidades.
19) Sea buena conversadora y una buena escucha.
20) No olvide ser más romántica y atractiva a medida que pasan los años.
21) Sea poco gastadora.
22) Nunca critique a sus padres.
23) Anímelo a liderar espiritualmente a la familia.
24) Si su esposo rechaza ser el conductor espiritual de la familia, y Ud. debe hacerse cargo del culto familiar, téngalo con los niños y no en su presencia, a menos que ese sea su deseo.
25) Propóngase comer a solas con su esposo a menudo (Puede hacerse en un restaurante, en una hamburguería o aún en un pic-nic). Esposo y esposa deberían comer juntos por lo menos una vez a la semana.
26) Aprendan a divertirse juntos. Quizás puedan comenzar un pasatiempo.
27) No mandonée a su esposo. No le ordene qué hacer en la casa. Cortés, amante y amablemente puede Ud. pedírselo, pero absténgase de sugestiones descomedidas u órdenes.
28) No se ponga del lado de los niños cuando su esposo los corrige. Manténgase juntos en la disciplina.
29) No castigue a un niño cuando esté enojada. Simplemente mándelo a su habitación. Corríjalo privada, cuidadosamente y con oración, explicándole por qué fue reprendido.
30) Asegúrese que el grado de disciplina aplicado al niño es proporcional al grado de culpa. En otras palabras, cuando el niño miente debería ser castigado más duramente que cuando accidentalmente rompe un jarrón.
31) Si su esposo es culpable de adulterio, entonces tiene Ud. causal bíblico válido para divorciarse. Esto no significa que está Ud. obligada a hacerlo, pero sí quiere decir que le está permitido hacerlo. Si el hogar es salvado y el perdón es ofrecido, no remueva el pasado.
32) Sea muy cuidadosa en sus relaciones con el sexo opuesto. No se coloque en situaciones en las que puedan sobrevenir tentaciones o pueda ser criticada.
33) Lea en el hogar un buen libro de autor cristiano; lea un libro apelativo sobre el matrimonio escrito por un buen profesional y fundamentalmente, lea lo que la Biblia tiene para decir sobre este tema.
34) Trate y planée estar en la casa cuando su esposo también lo está.
35) No se preocupe ni piense en las tareas cuando está con su esposo, a menos, por supuesto,
que las mismas las hagan juntos.

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SUGERENCIAS PARA LOS ESPOSOS

1) Ame a su esposa y hágaselo saber.
2) Sea considerado y expresivo con su esposa. Regálele flores, perfume, etc.
3) Sea amable en todos los asuntos con su esposa. Nunca sea agresivo ni abusivo físicamente.
4) Tome su lugar de liderazgo en el hogar.
5) Nunca se mofe de otra dama en presencia de su esposa.
6) Cumpla siempre los compromisos contraídos con su esposa.
7) Regrese siempre del trabajo a la hora habitual. Si no le es posible, avise tan pronto pueda.
8) Mantenga la intimidad con su esposa en secreto. No la cuente a otros. Déjese saber a ella que para Ud. es muy valiosa.
9)Coma afuera con su esposa al menos una vez a la semana.
10) Diviértase con su esposa. Alguien dijo: “Pareja que ora unida, permanece unida”. Quizás se podría agregar: “Pareja que ora y juega unida, permanece unida”.
11) Organice actividades espirituales. Ore antes de las comidas. Conduzca los cultos familiares devocionales. Concurra a la iglesia con su familia.
12) Sea tan agradable como le sea posible en el hogar.
13) Vayan juntos de compras. Gozen las cosas simples de la vida juntos.
14) Nunca critique a sus padres.
15) Asegúrese que su esposa es feliz en su vida amorosa.
16) Ayúdela con algunas tareas hogareñas.
17) Interésese en cuáles fueron las actividades de su esposa en el día.
18) No se ponga del lado de los niños cuando su esposa los corrige. Manténganse juntos en la disciplina.
19) No castigue a un niño cuando esté enojado. Simplemente mándelo a su habitación. Corríjalo privada, cuidadosamente y con oración, explicándole por qué fue reprendido,
20) Asegúrese que el grado de disciplina aplicado es proporcional al grado de culpa. En otras palabras, cuando el niño miente debería ser castigado más duramente que cuando accidentalmente rompe un jarrón.
21) Si su esposa es culpable de adulterio, entonces tiene Ud. causal bíblico válido para divorciarse. Esto no significa que está Ud. obligado a hacerlo, pero sí quiere decir que le está permitido. Si el hogar es salvado y el perdón es ofrecido, no remueva el pasado.
22) Sea muy cuidadoso en sus relaciones con el sexo opuesto. No se coloque en situaciones en las que puedan sobrevenir tentaciones o pueda ser criticado.
23) Normalmente es mejor para el esposo manejar las finanzas, dando a su esposa una cantidad para alimentos e imprevistos. Se debería incluir un pequeño incremento en esta cantidad para que la esposa tenga dinero para sus gastos personales.
24) Lea en el hogar un buen libro de autor cristiano; lea un libro apelativo sobre el matrimonio escrito por algún buen profesional y, fundamentalmente, lea lo que la Biblia tiene para decir sobre este tema.
25) No se preocupe ni piense en el trabajo cuando está con su esposa, a menos, por supuesto, que al mismo lo hagan juntos.

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Cierta vez, escuche a alguien que se refería a los problemas que se suscitan en los matrimonios, y esa persona, hacia hincapié en que los mismos se generaban, porque los cónyuges no terminaban de conocerse bien el uno al otro. Y es cierto, si no aprendemos a conocer bien a quien esta al lado nuestro, la relación se hará mas difícil, día a día, quizá conozcamos los errores de la otra persona, pero no conoceremos todas sus virtudes, eso hará que nuestro corazón se aleje paulatinamente de esa persona.

Ahora bien, si por el desconocimiento que tenemos de los demás, nos alejamos y además también peleamos, lo cual produce que andemos desconfiando de todos y atando relaciones solo por conveniencia, nos lleva a una pregunta vital para los que nos llamamos Cristianos; ¿Conocemos realmente a nuestro Señor Jesucristo? ¿Conocemos en realidad sus deseos para con nosotros? ¿Sabemos fehacientemente como vivió y como es su amor para con nosotros?. Yo diría que en algunos casos, no lo sabemos, en otros no nos importa o simulamos ignorancia.

“…El que me ama, mi palabra guardara, y mi Padre le amara, y vendremos a él, y haremos con él morada” Juan 14:23. Dice el hijo de Dios: “el que me ama, mi palabra guardara”, esta cita nos ayuda a responder por lo menos, las dos primeras preguntas. Si le amamos, cumpliremos con lo que su palabra nos enseño; pero a la vez, también le amamos, porque hemos aprendido de su palabra, y de que nos habla su palabra?. Sencillo como El, su palabra nos enseña sobre el amor de Dios para con nosotros, del amor entre nosotros, del amor medido hacia nosotros mismos.

Del saber dar, recibir, pedir, tolerar, perdonar, en suma, vivir realmente en santidad y en forma sencilla. Como primera medida, debemos leer los evangelios en forma concienzuda y a corazón abierto, de esta forma aprenderemos de su palabra y de sus hechos, y si por la gracia del Espíritu Santo, tanto nuestros ojos como el corazón fueron abiertos, veremos, que siendo Jesús el Hijo Unigénito de Dios, hecho hombre, fue sencillo de corazón y de espíritu, siendo pecadores nos busco y nos perdono, demostró su poder al sanar nuestras enfermedades al revivir muertos y de muchas y milagrosas maneras, nada quiso para si, solo que creyésemos en El; tomo su vida por nosotros, no reclamo la de nadie, nos mostró la grandiosidad del Padre resucitando y enviándonos “el Santo Espíritu de Dios”, solo nos reclamo y nos reclama que creamos en El, en una palabra, que tengamos FE.

El Perdonar

Dos de las palabritas mas usadas en los Evangelios, son perdón y perdonar, por la primera el diccionario nos dice: “Acción y efecto de perdonar – Indulgencia, remisión de pecados”, y por la segunda: “Renunciar a obtener satisfacción o venganza de una ofensa recibida, o dejar de exigir una deuda – Excusar de una obligación”. Ellas son mencionadas constantemente por los Evangelios, y son un resultado del inmenso amor de Dios para con nosotros. El envió a su Hijo Santo, a fin de que mediante su predica y su sacrificio, fuésemos perdonados en nuestros pecados, pero, a fin de recibir la bendición del perdón, que acción diaria debemos los cristianos ejecutar? Nada menos y nada mas que perdonar. “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados” Lucas 6:37. “Entonces se le acerco Pedro y le dijo: Señor, ¿cuantas veces perdonare a mi hermano que peque contra mi? Hasta siete?. Jesús le dijo: no digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete. Mateo 18:21-22.

Cuantos de nosotros cuando alguien nos ofende, o nos dice y/o hace algo que nos perjudica o no nos gusta o que creemos que será perjudicial para esa misma persona, no enojamos mucho y lo peor es que luego no lo perdonamos, lo peor es ese resentimiento a veces dura para toda la vida. En cuantas circunstancias tenemos algún tropiezo ocasional con alguien y de lejos o de cerca lo insultamos y si lo tenemos a mano, puede la cosa llegar hasta la agresión.

Esto no debe ser así, hermanos, el tener el perdón siempre a mano, significa que tenemos AMOR CRISTIANO, y si pretendemos ser Cristianos de verdad, no puede faltar el amor total y si él no falta, tampoco faltará una rama de éste, el perdón. ¿Cuantas veces en forma pública o privada tú le pides perdón a DIOS? y si le pides y pretendes que DIOS te perdone ¿Porqué tú no perdonas las faltas de los demás por pequeñas que estas sean?

Algunas personas no tienen el suficiente amor como para perdonar ¿Y sabes porqué? porque no aman lo suficiente a DIOS, porque si cualquier persona cumple con el primer mandamiento que dice “Ama a DIOS con toda tu mente, con toda tu alma y con todo tu corazón, ama a DIOS por sobre todas las cosas” el solo y gran hecho de amar a DIOS, te posibilitará el tener ese amor amplio y divino que hará que tú también perdones, porque serás parte de EL, y si tienes el amor de DIOS, tienes su unción, y aquel que se llame Cristiano o siervo de DIOS tiene que amar todas la cosas que puso el Creador sobre la tierra, y entre ellas y principalmente a los hombres a quienes hizo a su imagen y semejanza.

¿No sabes que el no perdonar engendra veneno en nuestro corazón? Porque a partir de un enojo crece la semilla del odio dentro de ti, y envenenará tu alma de tal manera, que ya nunca tendrás paz, vivirás amargado, esperando el momento de la venganza y si esta llega en algún momento, no creas que ahí acabará todo, las consecuencias de la venganza que tú tomes pueden traer resultados funestos para ti, de parte de DIOS y/o de los hombres, además tendrás como contrapartida el odio de tu oponente o de sus familiares.

Si alguien piensa distinto a ti o hace algo que tú crees que está mal o te insulta, primero persuádelo con palabras cristianas y perdónalo y si persiste en su error perdónalo.

“Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A este como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo. El Señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debí cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Más el no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su Señor lo que había pasado. Entonces llamándole su Señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste, ¿No deberías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?. Entonces su Señor, enojado, le entregó a los verdugos, para que pagase todo lo que debía. Así también mi Padre Celestial, hará con vosotros, sino perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas”Mt. 18:23-35.

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La mentira

La mentira es la hermana menor del engaño, debemos ser consientes que cuando comenzamos a mentir, por más pequeña que sea la mentira, corremos el riesgo de iniciar un camino sin retorno, por que cuando nos demos cuenta (si es que nos damos cuenta) siempre hallaremos justificativo para una mentira cada vez más grande, y luego terminaremos caminando de la mano de su hermano mayor, el engaño. Si estamos cerca de estos dos “hermanos”, estaremos lejos de DIOS. La mentira y el engaño nos llevan por añadidura a cometer otros delitos mayores contra el altísimo.

De ellos pueden resultar el homicidio, el hambre de mucha gente, el dolor de otros tantos, el robo, la coima; ,en suma infinidad de calamidades que pueden afligir y/o perjudicar a mucha gente. Si estás cerca de la verdad, estarás cerca de DIOS, vivirás una vida tranquila y reposada, en cambio si estás cerca de la mentira y el engaño, pecador a DIOS serás, y tu vida será una constante turbación, te sentirás intranquilo con el miedo perpetuo de que los demás te hagan lo mismo que tu haces con ellos.

A veces mentimos al aparentar cosas que no somos, o exageramos lo que somos, el aparentar nos hace mentirnos a nosotros mismos, al altísimo, a los demás. Nos introducimos en el pecado y lo que es peor, logramos que otros lo hagan, obligándonos y obligándoles a que también quieran aparecer fatuos, presumiendo algo que no son, o exagerando algo que sí son. No me refiero solo a los que instigan a la superficialidad, sino a aquellos que hacen creer a la gente que solo los que tienen un cuerpo perfecto obtienen el éxito, y aquí no detenemos un poco, debemos pensar donde nos lleva a nosotros y a nuestros hijos la despiadada sensualidad que vemos a diario en todos lados y que es escupida en todas sus formas por los medios audiovisuales y gráficos.

En muchos programas de televisión se observa que es algo normal tener dos esposas, o en otros que niños de catorce años para abajo mantengan aventuras sentimentales. Ni que hablar de los comerciales de TV, donde en muchos se sugiere el acto sexual o se muestran desnudos parciales (cuando no casi totales) o salen señoritas vestidas de forma bien provocativa.

El apego exagerado a la “moda” y la imitación de esos “arquetipos” señalados mas arriba, nos hace presenciar en la calle, en una oficina, en los colegios, o casi diría en todos lados, el triste espectáculo de mujeres de todas las edades, luciendo todo tipo de ropa insinuante, polleras muy cortas, o en algunos casos prendas que dejan entrever las intimidades femeninas.

Pensemos un poco, esto, está bien?, claro usted dirá: “si, a mis ojos está bien”, pero…a su alma y a la proyección del comportamiento de todos, está bien?, donde nos lleva?, a que camino, nos conduce a nosotros y a nuestros hijos?.

Déjeme decirle que es verdad, es agradable a los ojos ver toda esa sensualidad derramada por doquier, es agradable, como todos los caminos que conducen al abismo. Usted dirá que exagero, para nada, ni una coma, veamos en detalle adonde lleva ese agradable camino de la sensualidad:

el observar y/o el mostrar demasiado nuestros cuerpos lleva a nuestros jóvenes al deseo constante y a una apetencia desmedida del sexo, a pensar solo en como agradar o agradarse y dejar de lado cosas a veces fundamentales en su proceso educativo, a olvidar la espiritualidad (con ello por supuesto a DIOS) a revelarse contra sus propios padres, cuando éstos no acceden a sus deseos, al SIDA, a ser padres fuera de tiempo. Y aquellos jóvenes que llegan al punto de la exageración en el sexo, terminan por ser esclavos de él, con el peligro de la droga, el alcoholismo etc. Para los mayores las consecuencias son parecidas, con el agravante para los que son casados, la excesiva sensualidad lleva siempre a provocar situaciones que llevan a la infidelidad, a la larga o a la corta ésta destroza los matrimonios, y deja chicos sin el padre o la madre, transmitiéndole a ellos una herencia de errores.

Aquel que se ocupa obsesivamente de su cuerpo y de exhibir su anatomía, peca, aquellos que viven pensando en tener aventuras en las que esté implicado el sexo, peca, porque los unos y los otros tienen como fin y dios al cuerpo y al sexo, por lo tanto están alejados del ALTÍSIMO.

Dijo JESUS a sus discípulos: ” imposible es que no vengan más tropiezos; mas, ay de aquel por quien vienen!. Mejor le fuera que se atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. Lucas 17:1-2.

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